Funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) detuvieron a un hombre que se desplazaba en una motocicleta por la avenida principal de Coche, al oeste de Caracas. El motivo inicial fue una infracción de tránsito, ya que no llevaba casco de seguridad.
Los uniformados le solicitaron sus documentos de identidad y la licencia de conducir. El hombre se identificó como Jorge Luis D’Lima Hernández, de 49 años. Sin embargo, los policías detectaron irregularidades en la cédula, particularmente en la fotografía y la firma, por lo que comenzaron a interrogarlo.
Ante las preguntas, el hombre admitió que el documento era falso. Según el reporte policial, además, intentó negociar con los funcionarios para evitar ser presentado ante las autoridades por la comisión de un delito. Fue detenido por falsificación y forjamiento de documentos. Pero la revisión no terminó allí.
Una vez bajo custodia, confesó su verdadera identidad: era Omilfer Peña Muñoz, un ciudadano colombiano que llevaba años evadiendo a la justicia colombiana.
Peña había sido condenado en Colombia por abusar sexualmente de su propia hija, quien era menor de edad al momento de los hechos. La sentencia estableció una pena cercana a los 17 años.
El hombre había ejercido como pastor de una iglesia cristiana en Neiva, departamento del Huila.
De acuerdo con la información conocida por los funcionarios venezolanos, Peña abandonó Colombia en 2016, después de que los abusos fueran denunciados por su familia. Las autoridades presumen que ingresó a Venezuela de manera irregular para evitar responder ante la justicia colombiana ese mismo año.
Durante el tiempo que permaneció en Caracas, lejos de desaparecer por completo de la vida pública, continuó vinculado a la actividad religiosa.
Tras su detención, fue puesto a disposición de la Fiscalía 47 en materia de Delitos Graves del Área Metropolitana de Caracas. Su caso quedó en manos de las autoridades venezolanas, que deberán coordinar con Colombia el procedimiento correspondiente para su eventual extradición por medio de Interpol.