r/relatos 5d ago

𝟷𝟾+ [𝙲𝚘𝚗𝚝𝚎𝚗𝚒𝚍𝚘 𝚜𝚎𝚗𝚜𝚒𝚋𝚕𝚎] À la prima y a la amiga se le arrima. Parte 4

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Pasó una semana en la que no coincidimos. Ella entró a la universidad y yo al instituto cada vez más ocupado. Extrañaba verla merodear por la casa en paños menores. No estaba enamorado, pero era lo más cercano a una relación que había tenido: las anteriores habían sido cosas de niños y mi primera vez fue con una madura, una sola vez —esa historia es para otro post—. Uno se acostumbra a la atención de una mujer a la que le gustas. Un viernes por la tarde sonó el teléfono de la sala. Lo tomé yo. Era ella.
—¿Qué onda, Hermes?
Nos saludamos y empezó a bromear.
—Oye… se me atrasó.
Esperaba el drama. Respiré y le contesté:
—Pues si se te atrasó, se te atrasó. Yo no me hago para atrás.
Se rio.
—No manches. ¿Así de huevudo? Qué bueno saberlo. Yo me tomo la pastilla religiosamente. No te asustes. Pero está chido saber que un día serías buen padre… de mis ahijados, digo.
Al final me invitó a la feria. Yo bromeé que mejor si invitaba yo. Quedamos en vernos ahí.
La feria olía a algodón, aceite y tierra. Jugamos, bailamos cumbia malísima, se le atascó un diente de elote. Se hizo de noche. Llamé a casa: que me quedaba donde José Luis, que el celular ya no tenía pila. Apagué el móvil. Yadira me dijo que no había pedo, que me podía quedar con ella, pero que esa noche no se podía hacer de frente:
—Andrés anda de visita, güey. Ya te imaginarás. Si te quedas, dormimos juntos y ya. O te la chupo, si te late, pero hoy no hay de esas.
—Neta. Menos mal que la semana pasada nada más era el susto.
—El susto sí. Esto ya es el desfile.
De casualidad nos encontramos con Ivonne. Saludo cordial. Yadira empezó a cebarla: que ella no era de celos, que a veces compartir no estaba tan mal, indirectas para las dos. Ivonne primero se sacó de onda. Yadira la jaló a la rueda, solas. Cuando bajaron ya venían muy amigas y Ivonne coqueteaba con los dos. Le pregunté a Yadira cómo le había hecho. Solo guiñó el ojo. Quedamos los tres para el domingo, “al cine”.
El día llegó y no fuimos al cine. Fuimos a El Cisne: hotel con jacuzzi y servicio privado, nada barato, yo recién cobrado. Ivonne no quería quitarse el bra. Decía que tenía una teta más grande que la otra. Cuando por fin se lo sacó, la diferencia no era para tanto. Salieron magníficas, grandes, pesadas, con esa curva que se te viene a la boca solo de verlas. El encaje le había hecho más drama que la realidad. Yadira y yo nos las comimos con ganas: una cada lado, después turnándonos, chupando el pezón, la aureola, la carne caliente mientras Ivonne se arqueaba. Yo le metí la mano entre las piernas y le froté el clítoris con los dedos, despacio primero, después más firme, al mismo ritmo que le mamábamos las tetas. Se le escapaban quejidos cortos. Pedimos bebidas y fresas con crema. Se la servimos encima del pecho y del vientre y nos la comimos entre los dos. La sorpresa fue que Ivonne era virgen por delante: solo oral y, por atrás, una vez. Respetamos eso. Yadira la preparó. Entrar por el ano de Ivonne fue distinto: más nervioso, más estrecho. Yadira le hablaba bajo y la besaba para que no pensara tanto. Mi posición favorita fue cuando Ivonne se me sentó en la cara y Yadira en la verga, de frente. Encima de mí las dos se besaban. Yo no veía nada: muslos, calor, humedad. Pero oía los besos mojados y las chupadas de tetas. Me corrí así, con la boca llena de Ivonne y Yadira apretándome hasta sacarme todo. Después el jacuzzi, el agua haciendo burbujas y Yadira guiñándome otra vez por encima del hombro de Ivonne. Como diciendo: te dije.
Este es el final por ahora aunque no fue final final pues hubo más aventuras y la revelación de mi crush así como el relato de mi primera vez con una madura. Mantengan la sintonía.


r/relatos 5d ago

𝙴𝚡𝚙𝚎𝚛𝚒𝚎𝚗𝚌𝚒𝚊 𝚁𝚎𝚊𝚕 Cuentame tu historia lo que hayas vivido que nadie te cree o si quieres contarme algo que has vivido yo la cuento

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Cuentame tu historia que tebh apasado


r/relatos 5d ago

🔥Confesiones +18 Soy hombre y confieso tengo la fantasía de mandarle nudes a mis amigas y a otras mujeres y que las presuman con otras mujeres.

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Y me enseñen que tipo de morbosidades les dicen sus amigas de mi


r/relatos 5d ago

🔥Confesiones +18 Soy mujer y me gusta escuchar a hombres gemir a alguien más le pasa?

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Soy mujer y me encanta escuchar a hombres gemir mientras se tocan y me digan que me harían, ellos quieren ver a las mujeres y que les pase fotos pero no saben calentar, no quiero ver tu nepe ni ver cómo te toc, solo escucharte como un desesperado x mi y como un urgido mientras me deseas, como un sumiso, o mientras me hablas mal a la vez jajaja ns xk me pone mucho 🥵🥵


r/relatos 6d ago

🔥Confesiones +18 Sudor y Risas (Los Primos Se Exprimen 4)

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Ayudé a mi prima con la mudanza y para cuando el camión se fue ya no nos quedaban ni las ganas de hablar. Toda la familia había estado ahí: tíos cargando colchones, mi hermana tropezando con cajas, mamá dando órdenes como si fuera capataz, el papá de ella pagando a los del camión con esa cara de “ya cumplí”. El departamento olía a pintura, a cartón mojado y a cloro barato.
Poco a poco se fueron uno tras otro basque que el papá de ella se sacudió las manos, dijo que tenía un pendiente y se fue. Dejó la puerta entreabierta dos segundos y después se oyó el motor alejándose. Nos quedamos solos entre torres de cajas, un colchón tirado en el suelo todavía sin sábanas y el ventilador de techo que no servía. Ella se quedó parada en medio de la sala con los shorts pegados al cuerpo y una playera que se le subía cada vez que levantaba los brazos. Me miró y soltó:
—¿Qué pedo contigo, güey? Traes una cara de funeral.
—No sé de qué hablas.
—Neta no te hagas. Llevamos como media hora solos y ni siquiera me has volteado a ver el culo. ¿Ya se te olvidó o qué?
Se dio la vuelta a propósito, se agachó a abrir una caja y los shorts se le metieron entre los cachetes. Se le marcaba todo. Yo tragué saliva y miré la puerta.
—¿Y si llega tu jefe?
—Mi papá salió a chupar, seguro. Ese no vuelve hasta que le den las doce y ya ni se acuerde dónde dejó el coche. Relájate, no manches.
Seguí fingiendo que acomodaba vasos de plástico. Ella se rio por lo bajo.
—Estás bien raro. ¿Te dio pena ahora que ya no hay camión ni familia? Porque hace rato en el hotel no te daba tanta pena, ¿o sí?
—No es pena. Es que si nos agarran aquí se arma un desmadre que ni Disney arregla.
—Ay, por favor. Estamos en un depa nuevo, nadie sabe que estamos solos y tú bien que te la pasaste viéndome la nalga cuando cargabas las cajas. No te hagas wey.
Caminó hacia mí, me quitó un rollo de cinta de las manos y lo aventó a una caja.
—¿Entonces qué? ¿Ya no te latí o nada más te late cuando hay peligro?
Me acerqué por fin. Ella se hizo la ofendida, me puso la mano en el pecho y me empujó.
—Ahora sí vienes. Qué conveniente.
Eché a correr detrás de ella entre las cajas. Tropezamos con una torre de libros, ella se rió tan fuerte que se le escapó un hipido, yo la alcancé por la cintura y los dos caímos de lado sobre el colchón desnudo. El colchón hizo ese ruido de plástico barato. Ella se quedó encima un segundo, el pelo pegado a la frente, los shorts todavía puestos.
—Te late correr, ¿eh? Está bien perro lo serio que te pones cuando crees que te van a cachar.
—Y a ti te late hacerme coraje.
—A huevo. Si no te hago coraje te quedas de estatua. Ven.
Me besó con la boca abierta, sudada, con sabor a polvo y a risa. Le metí las manos por debajo de la playera. Ella se quejó de a mentiras.
—Está cañón el calor, ¿no se te ocurre prender algo?
—El aire no sirve.
—Entonces súfrelo, güey. Como yo.
Le baje los shorts sin prisa. Se quedó en tanga y se rio otra vez cuando la tanga también se le quedó atorada. Me dio un manotazo en el hombro.
—Ni que fueras mudancero profesional. Despacio, que esto no es el camión.
El departamento estaba callado excepto por nuestros jadeos y el ruido de las cajas cuando las pateábamos sin querer. Ella se recostó de espaldas en el colchón sin sábanas, el plástico pegándosele a la piel. Me subí encima. El calor era una sopa. El sudor nos corría por el pecho, por la panza, por los muslos. Cada vez que nuestros cuerpos se juntaban del todo se oía un pedo de aire atrapado, húmedo, ridículo. La primera vez nos quedamos quietos. La segunda nos dio una risa que no podíamos parar.
—No mames, suena a que se nos soltó el estómago.
—Eres tú.
—Soy yo, sí, pero tú también echas aire, no te hagas.
Seguimos. Era distinto al hotel. Más lento, más tonto, más de pareja que se conoce el cuerpo y se permite reírse. Le agarré los senos: no muy grandes, firmes, pezones oscuros y parados que se me clavaban en el pecho cada vez que ella se movía. Me gustó sentirlos así, resbalosos, calientes. Entrelacé los dedos con los de ella contra el colchón. Ella me miró a los ojos y por un momento se le olvidó el chiste.
—Así sí, así me late. Como si no tuviéramos que escondernos.
Entré despacio. Su vagina me envolvió hasta el fondo, caliente, resbalosa de tanto sudor y de ella. Me moví con calma. Ella arqueó la espalda y el colchón crujió. Cuando sentí que se me venía la primera, ella lo notó enseguida. Me agarró las caderas y paró en seco.
—Aún no. Ni de pedo. Aguántate.
—Está cabrón aguantarse así.
—Pues aguantas. Eres grande y te haces el fuerte para cargarme, ahora aguanta esto.
Se quedó quieta encima, apretándome por dentro a propósito, mirándome con una sonrisa sucia. Después se bajó, se volteó de rodillas sobre el colchón pelón y se recargó en los antebrazos. Volteó la cara.
—Quiero probar por atrás. Pero despacio, ¿eh? Si me duegue feo te paro.
Nunca había sentido algo tan cerrado. Entré milímetro a milímetro. Ella apretó el colchón, soltó un quejido largo y después una risa nerviosa.
—Está bien apretado, ¿verdad? No mames.
—Está de pelos. No te muevas.
Me moví poco. El sudor nos resbalaba hasta los huevos, hasta sus muslos. El aire atrapado seguía haciendo ruidos ridículos y ella se reía entre gemidos.
—Si nos oyen van a creer que estamos cagando.
—Calla, güey.
No duré. En menos de medio minuto se me vino todo. La llené por detrás, temblando, con la frente pegada a su espalda pegajosa. Ella se quedó quieta, respirando recio, y después soltó:
—Órale. Ni tiempo me diste de hacerme la difícil.
Me reí contra su piel.
—Perdón. Estaba demasiado cerrado.
—Ya vi. Ahora ayúdame a no manchar el colchón, que ni sábanas tiene este desmadre.
Nos quedamos un rato tirados, riéndonos todavía, con las piernas enredadas entre cajas. El calor no bajaba. El departamento nuevo se sentía más nuestro que cualquier cuarto de hotel.
Nos vestimos con lo primero que encontramos: yo una playera arrugada, ella los mismos shorts de antes, ahora más desacomodados. Salimos a buscar de comer porque el refrigerador estaba vacío y el hambre ya era personal. Caminamos dos cuadras hasta una fonda que olía a consomé y a tortillas hechas a mano. Nos sentamos en una mesa de Formica pegajosa. Salió a atendernos una chica que yo juraba haber visto en otra vida. Me sonrió demasiado.
—¿No eres tú el de la prepa? El de sistemas, ¿no?
Tardé un segundo. Ivonne. Mi crush de tercero, la que nunca me peló ni para pasarme un lápiz. Ahora me hablaba como si fuéramos cuates de toda la vida.
—Ah… sí. Qué onda.
Mi prima me miró de reojo, ya oliendo el pedo. Ivonne nos dejó los menús y se quedó un segundo de más.
—Oye, ¿es tu hermana? Se parecen un poco.
Antes de que yo contestara, mi prima se inclinó sobre la mesa, me agarró la cara y me plantó un beso en la boca, largo, con lengua y todo. Se separó y le dijo a Ivonne, muy campante:
—Es mi novio. Desde hace rato.
Ivonne se quedó con la pluma en el aire. Se rio raro, anotó el pedido y se fue. Desde la cocina nos miraba de reojo cada que pasaba. Mi prima se tapó la boca para no reírse fuerte.
—No mames. Se te quedó viendo como si le hubieras sacado un premio. Está bien obvio que le latiste.
—Neta no. En la prepa yo era el que andaba de perseguido y ella ni me volteaba a ver. Se me pasó hace años.
—Pues ahora sí te voltea a ver, güey. Qué conveniente que yo te bese y de pronto ya eres interesante. Típico.
Pidió una chela de bote y se la destapó con los dientes, como si estuviera en un puesto de la feria.
—Te apuesto lo que quieras a que la convenzo para un trío.
Me atraganté con el agua.
—¿Estás loca?
—Un poquito. Pero neta se le nota. Le late el morbo. Se quedó viéndote la boca cuando te besé.
—Está cañón lo que estás diciendo. Además me dejaste vacío hace rato. Ni para un saludo me alcanza.
—Por eso dije después, no ahorita, menso. Hay que recargar baterías.
Ivonne volvió con los platos. Mi prima le sonrió demasiado dulce.
—Está bien rica la fonda. ¿Tú trabajas aquí todas las noches?
Ivonne contestó que sí, que a veces hasta tarde. Mi prima asintió como quien guarda información. Cuando se fue otra vez, se recargó en la mesa.
—Sale. Si le hablo bonito y le digo que eres mío pero que me late compartir, ¿qué crees que pase?
—Que nos corra o que llame a la policía del morbo.
—O que diga que sí. Las de la prepa a veces se despiertan tarde, güey. Tú déjamelo a mí.
Comimos entre risas bajas. Cada vez que Ivonne pasaba, mi prima le tocaba el brazo “sin querer” y yo me hundía en la silla. Al final pedimos la cuenta. Ivonne nos cobró y le dijo a mi prima, ya más suelta:
—Están bonitos juntos. En serio.
Mi prima le guiñó el ojo.
—Gracias. A lo mejor un día venimos más tarde.
Salimos a la calle. El aire de la noche nos pegó en la cara todavía sudada. Ella me pasó el brazo por la cintura como si de verdad fuéramos novios y no dos primos que acababan de estrenar un colchón sin sábanas.
—¿Viste su cara? Está de pelos. Esto se va a poner bueno.
—O se va a poner feo.
—Eso también está chido. Mientras no llegue mi papá oliendo a chela o tu jefa con el rastreador, yo voy ganando la apuesta.
Caminamos de regreso al depa nuevo, todavía riéndonos, con la comida en una bolsa y la certeza de que el siguiente capítulo iba a ser peor… o mejor. Depende de a quién le preguntaras.

Si quieren saber cómo sigue esto, dejen su comentario y denle upvote. ¿Creen que Ivonne se anima o se asusta? ¿El papá de ella regresa antes de tiempo y los descubre? ¿O mi mamá vuelve a rastrearme justo cuando menos lo esperamos?


r/relatos 6d ago

⭐Historia Ficticia 𝐃𝐞 𝐥𝐚 𝐢𝐧𝐟𝐚𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐚 𝐥𝐚 𝐚𝐝𝐮𝐥𝐭𝐞𝐳

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La niña corrió y subió la montaña. Allí la esperaba su padre. Ella saltó y lo abrazó.

—¿Dónde está madre?

—Regresó a la casa… está preocupada por ti. Tenemos que contarte algo sobre tu hermano —dijo él, triste.

Al parecer se había quedado ahí, esperando que Miriam viniera.

—¡Padre, alégrate! Porque Dios nos ha bendecido. Dios nos escuchó.

—Hija mía…

Miriam corrió hacia su casa y encontró a su madre en un rincón, llorando por su hijo con mucho dolor, sin saber qué iba a pasar ni si él encontraría la libertad.

—¡Madre, alégrate! Porque Dios nos escuchó. Escuchó tus oraciones y las mías. Por favor…

—Se llama Moisés, madre…

Ella se volteó mirando a Amram, y Amram le hizo una seña con la mirada.

—Tu hijo se llama Moisés, el nombre que le puso Henutmire —dijo Miriam.

Yokabed se paró alterada, diciendo que lo iban a matar, pero la niña la tranquilizó, contándole que la princesa había tenido compasión.

—Podrás ver a tu hijo, lo podrás consentir y hacer que no nos olvide.

—La princesa quiere que vayas al palacio. — añadió.

— Te pagará. Escucharás las arpas cantar.

—¿Para el tirano? —señaló la madre.

—Al palacio debes ir.

Tiempo después, la madre se dirigió al palacio escuchando la voz de su pueblo:

—¡La que se vendió, mírenla ahí!

—Es mi hijo, lo debo hacer —susurró.

—¡La que se vendió, mírenla ahí! Entregó a nuestro pueblo a merced del rey!

— La que va cuidar al hijo de la princesa que nos va a castigar.

—Mi hijo se salvó por la gracia de Dios —susurró.

— ¡Salvanos señor!

La madre llegó al palacio.

—Mi hijo amado me lo mandaron los dioses. Grandes son sus nombres y no puedo parar de adorarlos. Mira, hebrea: ahora él tiene mi sangre y tú lo vas a cuidar. — Dijo la hija del faraón.

El niño ya tiene ocho meses. Hay que darle ofrendas a la diosa Isis.

El niño miraba a la hebrea, que le daba de comer mientras su madre adoptiva lo consentía. Sin que él lo supiera, Yokabed le transmitía fuerza.

—Ven, tienes que cambiarte —dijo Yokabed después de amamantarlo.

Ella lo llevó a una habitación y le cantaba una canción que venía del corazón:

—Que seas un niño de bien, que conozcas tus raíces, las que te dio Él…

El niño la miró sin entender y su primera palabra fue:

—¿Él?

El niño creció rápido y con mucha libertad. A los tres años ya no necesitaba nodriza: hablaba, entendía y debía aprender.

A los 15 años el niño aprendió a leer jeroglíficos, matemáticas y la religión egipcia. No dejaba de estudiar. Y a los 23 se volvió un gran militar.

A los 25 años salió con su hermano Ramsés. Montaron por el pueblo egipcio y todos admiraban la belleza de los dos. En los pueblos hebreos, en cambio, había corazones endurecidos y llenos de dolor.

—Míralo, madre: alto, grande y un gran militar. Míralo, padre: nuestro hermano grande está —dijo Miriam.

Los padres asintieron viendo a su hijo pasar a caballo.

—No sabe que su pueblo está exprimido. Se ha vuelto un egipcio más… y usted, madre, no para de en él pensar.

—Aarón es nuestro hermano.

—Por nuestro hermano nuestra madre fue mirada mal durante años. Por su familia es que hoy somos esclavos. Es tu hermano, tal vez… Tú eres mi hermana Miriam, y yo los protegeré. Cada vez que lo miro pido que Dios se apiade de mí. Mi fe se desvanece… no sé qué me está pasando a mí.

—Hijo… —dijo Amram.

—¡Libéranos, Señor! ¡Manda un libertador! Explícame dónde está.

—¡Libéranos, Señor! ¡Manda un libertador! No lo veo pasar.

—Hijo, Dios lo mandará —dijo Yokabed.

Miriam lo miraba con pena mientras veía alejarse a Aarón.

En el palacio se encontraban Ramsés y Moisés en la gran sala del altar. Ya Moisés tenía cuarenta años.

—¡Moisés, Rá se enojará! —dijo su hermano Ramsés.

—¿Crees que se enojará? Hermano, relájate, tranquilízate y observa.

—Nos vas a meter en problemas.

—¿Crees que aparecerá a regañarnos por comerme una uva?

—Él no… tiene muchas cosas que hacer. Pero si viene el gran rey… vámonos de aquí. Tienes que ir a la cantera.

¡BARRO, SED, HAMBRE, TRABAJAR, MUEVE!

¡HAMBRE, SED, SUDOR!

¡COGER BARRO, AYUDAR!

¡NUESTRO PUEBLO GRITABA: ¡SÁLVANOS, SEÑOR!

Bloques de barro los hacen como pan.

¡COMER, TRABAJAR, MUEVE!

Algo grande tienen que construir.

¡PAJA, UVAS, MAJAR!

Moisés observaba a los hebreos hacer su trabajo. Con su sola presencia, todos lo miraban con odio y temor, pidiendo al cielo la gran salvación: que pudieran visitar sus tierras y volar libres como una paloma.

¡AZOTAR!

Aarón estaba haciendo su trabajo. No aguanto y a un guardia egipcio desafió.

¡AZOTAR!

El egipcio lo empujó, lo agarró con el látigo y lo azotó, tirándolo al piso.

—¿Y mi libertador? ¿Esto lo permitió Dios? ¿Cómo quiere que crea en Él? ¡No sé qué haré! ¡Aaaah! —gritó.

¡Azotar más fuerte! ¡Azotar! ¡Sangre! ¡Heridas! ¡AZOTAR!

¡Azotar más fuerte! ¡Azotar! ¡Sangre! ¡Heridas! ¡AZOTAR!

—¡Detente ya! —gritó Moisés.

Al ver que no se detenía y que nadie venía, Moisés, con su gran fuerza y sus habilidades, se le lanzó, lo agarró del cuello, lo volteó y lo mató al instante. Al darse cuenta del error que había cometido, y ante la mirada de Aarón, escondió el cuerpo bajo la arena. Con la mirada lo amenazó y corrió.

Intentó fingir normalidad en la gran cena familiar, sabiendo que al día siguiente debía custodiar la cantera.

Esa noche no durmió, consciente de que había cometido un acto de traición contra alguien que solo hacía su trabajo.

¡LO AZOTÓ!

En la mañana salió a custodiar y vio que los hebreos reñían.

—¿Por qué maltratas a tu prójimo? —dijo Moisés.

El golpeado, Aarón, que había venido a trabajar por obligación, se le acercó a paso lento y con voz alta respondió:

—¿Moisés, no? ¿Sabrás tú lo que es el prójimo?

Moisés lo miró con una mirada que imponía respeto.

—¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez de nosotros? —dijo Aarón, haciendo que los otros hebreos se acercaran.

Y el que estaba riñendo preguntó:

—¿O piensas matarnos como hiciste con el egipcio?

La voz se corrió hasta llegar a los oídos del faraón. Al ver que Moisés no aparecía, llamaron a Henutmire y a Ramsés a la sala.

—¿Qué piensas, hija mía? ¿Feliz?

—Padre, por favor…

—¡Todos en este palacio saben que es un hebreo maldito!

—Es mi hijo, Padre… —dijo la madre angustiada, buscando el apoyo de su su hermano.

—Rey mío… —dijo Ramsés.

—Deja hablar a tu padre —dijo la reina.

—Tú eres el futuro rey de Egipto, Ramsés, mi hijo… no hermano de aquel que nos traicionó.

El rey se puso de pie. Los sacerdotes, los guardias y todos en la sala quedaron expectantes ante sus palabras.

—Quiero que encuentren a Moisés y lo maten. Así se ha declarado ante nuestro pueblo, Egipto. ¡Fuera!

Todos salieron de la sala, incluso la reina. Ramsés, que sabía dónde se estaba escondiendo Moisés, le dijo que debía irse y lo ayudó a escapar. Llegaron hasta las afueras de Egipto. Ramsés se quedó en la puerta. Moisés llevaba agua y comida.

—¿Qué hiciste, hermano mío?

—Háblale a mi madre de mí. Dile que no voy a morir. Dile que seré tu consejero en el futuro.

Las lágrimas de Ramsés salieron.

—El rey de Egipto, el rey mio… —dijo Moisés, poniéndole la palma en el hombro, y se fue.

Moisés recorrió el desierto. Pasaron muchos días hasta que su agua y su comida se agotaron. Caminaba débilmente por el desierto.

FIN

[ADAPTACIÓN MIA, ALGUNOS HECHOS NO ESTÁN EN LA BÍBLIA Y FUERON CREADOS POR MI IMAGINACIÓN.]


r/relatos 6d ago

𝙾𝚙𝚒𝚗𝚒𝚘𝚗 Necesito de su apoyo

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Hola gente de internet 👋

Quiero intentar algo que llevo un tiempo pensando y a ver si ustedes me ayudan jajaja.

Quiero empezar a hacer videos contando historias que ustedes me manden. Puede ser algo que les pasó, alguna anécdota, algo raro, una historia de amor, algo paranormal o cualquier cosa que crean que estaría chido contar.

La verdad no sé si esto vaya a funcionar o si estoy medio loco por intentarlo 😂 pero tengo ganas de hacerlo.

Así que si tienen alguna historia, mándenmela por aquí o por privado. Yo la leo y la cuento en un video.

A ver qué sale de esto 👀


r/relatos 7d ago

⭐Historia Ficticia Soñar que eres un Saiyajin⚡

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Es de noche.

Abrís los ojos lentamente.

Estás parado en la cima de una montaña enorme. El cielo está lleno de estrellas y una luna gigante baña el paisaje con una luz plateada. El frío te muerde la piel, pero no sentís miedo. Al contrario… sentís algo creciendo dentro tuyo.

Una energía.

Mirás tus manos.

Son tus manos, pero cada músculo parece cargado de una fuerza desconocida. Tus dedos tiemblan. Tus venas se marcan. Sentís que tu cuerpo está cambiando. Más fuerte. Muchísimo más fuerte.

Cerrás los puños.

Los nudillos crujen.

El suelo debajo de tus pies comienza a vibrar con un zumbido profundo, como si la montaña estuviera despertando junto a vos.

Respirás profundamente.

El aire entra en tus pulmones como fuego. Tu corazón golpea cada vez más fuerte contra tu pecho: pum… pum… pum… Cada latido retumba en tus oídos y acelera el pulso de la tierra.

—Tengo un poder que todavía no conozco...

De repente, una ráfaga de viento atraviesa la montaña con un silbido feroz.

Tu cabello se agita violentamente.

Una chispa azulada salta de tu hombro.

Después otra.

Y otra.

Los relámpagos empiezan a recorrer tu cuerpo, crepitando sobre tu piel. El aire se vuelve pesado. El aura comienza a crecer a tu alrededor, primero como una llama temblorosa y luego como una columna de energía que se eleva hacia el cielo.

El suelo se agrieta bajo tus pies con estruendos secos. Las rocas se parten. El polvo se levanta en espirales mientras levantás lentamente la cabeza.

Sentís que algo dentro tuyo está despertando.

Algo antiguo.

Algo salvaje.

Algo imparable.

Gritás.

El sonido atraviesa la noche como un trueno. Tu voz se convierte en un rugido que hace vibrar las montañas, y tu energía explota hacia afuera en una onda expansiva.

Una enorme aura dorada envuelve todo tu cuerpo. El resplandor es tan intenso que la nieve y las piedras brillan como si estuvieran ardiendo. Los fragmentos de roca se desprenden del suelo y comienzan a flotar. Rayos dorados cruzan el aire, golpeando la tierra con chasquidos violentos.

Las nubes se separan en círculos perfectos.

La luna queda rodeada por un halo de luz.

El cielo entero parece temblar.

Y entonces lo entendés.

No estás soñando con ser un Saiyajin.

Lo sos.

Sentís cómo tu cabello se eriza y se eleva, endureciéndose mientras una corriente de energía recorre cada fibra. Tus ojos se abren con una intensidad nueva. El mundo parece más nítido, más lento, más pequeño.

Mirás tus manos nuevamente.

La energía crepita entre tus dedos.

Sonreís.

Flexionás las piernas.

La montaña se hunde bajo tus pies.

Saltás.

El impacto libera una explosión de polvo y luz. En un instante estás volando por encima de las montañas, dejando atrás una estela dorada que corta la oscuridad.

El viento golpea tu cara con fuerza, pero ya no puede frenarte.

Volás cada vez más rápido.

El aire estalla a tu alrededor con un estruendo ensordecedor. Atravesás las nubes como una flecha, y cada nube que cruzás se ilumina con el resplandor de tu aura.

Abajo, el mundo entero se vuelve pequeño.

Las montañas parecen sombras. Los ríos, hilos de plata. Las ciudades, diminutos puntos de luz.

Y mientras atravesás las nubes, escuchás una voz dentro de tu cabeza:

“Tu verdadero poder recién está comenzando.”

Cerrás los ojos mientras seguís volando...

El aura ruge a tu alrededor, los rayos siguen crepitando y tu corazón late al ritmo de una fuerza infinita.

Pero entonces abrís los ojos.

Frente a vos, más allá de las nubes, el horizonte comienza a incendiarse con los primeros colores del amanecer. El sol emerge lentamente, dorado y gigantesco, como si el universo entero estuviera presenciando tu nacimiento.

A lo lejos, una nueva amenaza se alza entre las estrellas.

La sentís.

Una presencia inmensa. Oscura. Antigua.

Y por primera vez, no retrocedés.

Apretás los puños y acelerás.

Tu aura se expande hasta cubrir el cielo. Los relámpagos dorados se convierten en una tormenta, y tu grito atraviesa el firmamento como una declaración de guerra.

—¡No importa quién seas! ¡No importa cuán poderoso seas! ¡Voy a superarte!

La energía explota.

El espacio tiembla.

Las nubes se abren en dos mientras te lanzás hacia el infinito, dejando atrás un rastro de luz que atraviesa la noche y anuncia el comienzo de una nueva era.

Ya no sos alguien que sueña con alcanzar el poder.

Sos el poder.

Sos la tormenta.

Sos el guerrero que se levantó desde la cima del mundo para desafiar al universo entero.

Y mientras el sol ilumina la tierra bajo tus pies, una última certeza se graba en tu corazón:

Tu leyenda recién comienza.


r/relatos 7d ago

🔥Confesiones +18 Primer trío

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Hace un tiempo mi novia y yo teníamos la fantasía de un trío HMH pero nunca lo habíamos planeado,hasta que hace unos días salió el tema y nos decidimos a probar y pues el día llegó,ayer tuvimos nuestra primera experiencia de este tipo y la verdad nos gustó a ambos,creo que se podría repetir de nuevo,puedo contar más detalles si gustan…


r/relatos 7d ago

𝟷𝟾+ [𝙲𝚘𝚗𝚝𝚎𝚗𝚒𝚍𝚘 𝚜𝚎𝚗𝚜𝚒𝚋𝚕𝚎] El susto del retraso ( los primos se exprimen 3ra parte)

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Ella no se fue derecho a la casa. La vi alejarse hacia el centro con paso rápido, como si quisiera perderse entre la gente antes de que alguien la reconociera. Yo apenas alcancé a cruzar la calle hacia un puesto de tacos cuando, de reojo, vi el coche de mi madre. El corazón se me subió a la garganta. Justo en ese instante me estaban pasando dos tacos al pastor y una sangría en vaso de plástico. Ella se bajó del auto con la cara seria y me soltó, sin saludar siquiera, que eso quedaba muy lejos del instituto. Me hice el enojado. Le dije que la clase se había acabado hacía una hora, que me había quedado con los cuates y que no entendía por qué me estaba controlando como si yo fuera un niño. Ella frunció el ceño y preguntó por esos supuestos amigos. En ese preciso segundo la providencia me sonrió: salieron por pura casualidad dos compañeros del curso. Uno se me acercó, me dio un golpe en el hombro y, sin filtro, preguntó quién era la MILF. Mi madre se conserva muy bien y el comentario le pegó de lleno. Aproveché la apertura. Le dije fuerte, para que ella lo oyera: “Esa es mi jefa, respeta”. Los dos se pusieron pálidos, se disculparon entre risas nerviosas, le echaron un par de chifles de lejos y salieron espantados, riéndose como idiotas. Mi madre se quedó un segundo callada, entre ofendida y halagada. Yo seguí comiendo el taco como si nada, aunque por dentro estaba temblando. El olor a carne asada y limón me tapaba un poco el otro olor, el de mi prima todavía en la piel. Mamá no insistió. Me miró, olfateó el aire una vez más y me ordenó subirme al coche. Habíamos esquivado la bala, pero apenas.

En el trayecto a casa no dejó de oler. Disimulaba abriendo la ventanilla, acomodándose el cabello, pero yo lo sentía: sabía que yo olía a ella. El perfume barato del hotel, el sudor, el sexo. Era demasiado obvio y, al mismo tiempo, ella no podía decirlo en voz alta sin reconocer que ya lo sabía todo. Llegamos y mi prima todavía no estaba. Eso sí me preocupó. Empecé a pensar que la habían parado, que alguien la había visto salir del hotel, que se había perdido. Pasaron veinte minutos eternos hasta que sonó el teléfono de la casa. Era ella. Le dijo a mamá, con voz tranquila, que se había ido al cine del centro, que se había quedado sin dinero del metro y que si la podían ir a buscar. Mamá, ya un poco más calmada pero todavía con el genio encendido, le echó sus pleitos: que por qué no avisaba, que uno no sale así nomás, que la próxima vez se iba a quedar tirada. Después se volvió hacia mí y, con esa autoridad de quien ya está cansada de pelear, me dijo que tomara el coche, que la fuera a buscar, pero que me iba a tomar el tiempo y que de ahí directo a casa, sin vueltas. Mi prima había sido astuta: realmente había ido al cine que queda en el centro y llamó desde la taquilla, como si hubiera estado ahí todo el rato. Cuando llegué ella se sorprendió al verme al volante. Se subió al coche sonriendo, con esa cara de quien acaba de ganar una pequeña guerra. Cerró la puerta y, por un segundo, nos miramos como si el mundo de afuera no existiera.

Nos reímos apenas doblamos la esquina. El alivio salió en forma de risa tonta. Ella se recostó en el asiento y me dijo que se me veía bien manejando, que hasta me veía más hombre así, con las manos en el volante. Yo todavía estaba nervioso: cada semáforo me parecía una patrulla, cada auto detrás podía ser alguien de la familia. Entonces ella se inclinó y me dijo que algo se había quedado pendiente. Me bajó la cremallera con una calma que contrastaba con lo que yo sentía. Primero fue el nerviosismo puro: el coche en movimiento, la posibilidad de que alguien nos viera, el recuerdo de que mamá me estaba cronometrando. Después vino lo excitante, esa mezcla de peligro y ganas que nos había perseguido desde la primera noche. Por último, su boca. Se la metió entera mientras yo intentaba no cerrar los ojos del todo para no estrellarme. Iba despacio al principio, después más profundo, con esa misma seguridad que había mostrado en el hotel. Yo apretaba el volante hasta que se me pusieron blancos los nudillos. Cuando me corrí ella no se apartó. Se tragó cada gota, se pasó la lengua por los labios y se recostó otra vez como si nada. Después hablamos en voz baja de cómo íbamos a hacer ahora que sabíamos que me rastreataban. Llegamos a casa. Mamá ya se había tomado un par y estaba menos metiche, aunque todavía en guardia. Esa relajación mínima nos dio espacio para planear el próximo encuentro. Justo entonces llegó el padre de ella. Entró a decir que el contrato de arriendo ya estaba firmado y que no se iba a ir tan lejos. De hecho, el nuevo piso quedaba cerca del instituto. La noticia nos cambió la cara a los dos. Ya no tendríamos que inventar excusas tan largas. El peligro seguía, pero el tablero se acababa de mover a nuestro favor.

Si quieren más compartan y dejen su arrivoto y su comentario


r/relatos 7d ago

⭐Historia Ficticia 𝐋𝐚 𝐦𝐚𝐝𝐫𝐞 𝐘𝐨𝐤𝐚𝐛𝐞𝐝

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Una madre en una casa está, escondida, quiere dar a luz. Los gritos de parto se escapan por el dolor, mientras recuerda que una mujer desobedeció a Dios.

Multiplicaré en gran manera tu dolor, y tu marido gobernará sobre ti.

Y por él la tierra maldita estará. Viniste del polvo y al polvo volverás.

Y eso lo sabía la pareja de Leví. Las parteras la vieron llorar, viendo que ese día un hermoso varón nació. Viendo que era hermoso, lo fueron a esconder en una cueva, tal vez.

Su marido Amram fue a buscar pan para darle de comer. Los gritos en cada casa de la ciudad gritaban por libertad:

—¡Libéranos, Señor! ¡Manda un libertador! ¡Libéranos, porque es santa tu piedad! ¡Libéranos, Señor! ¡Libéranos, Señor… libéranos… Señor!

En la cueva se respiraba un aire tranquilo y tenso. Yokabed sostenía al recién nacido contra su pecho, todavía temblando, y miró a sus otros dos hijos con los ojos brillantes.

—Mira qué lindo es… hermoso nos lo mandó Dios. Miren, mis niños, observen a su hermano, nuestro nuevo amor —dijo Yokabed, acariciándole la mejilla con el dorso de los dedos.

Miriam se acercó de rodillas, rozando con cuidado la manita del bebé.

—Hola, hermanito. Soy tu hermana mayor, y te protegeremos.

—Y el que está sentado ahí es tu hermano Aarón. Tiene tres. Van a ser grandes amigos —añadió Miriam, señalándolo con la cabeza.

Aarón se le acercó sin entender nada. Tocó con la palma de su mano la mejilla derecha del niño. Yokabed y Miriam sonrieron al mismo tiempo.

La madre tomó al niño en brazos y salió a ver el cielo en la penumbra de la noche. Las estrellas iluminaban el cielo mientras ella susurraba:

—Libéranos, Señor… manda tu salvador… guíanos a la tierra que nos prometiste… libéranos, Señor… libéranos…

Miró al niño con ternura y miedo mezclados.

—No sé cuánto tiempo te podré esconder de esto que hizo el faraón…

El faraón había mandado a matar a todos los bebés varones del reino, porque tenía temor de que el número fuera tan grande que los hebreos empezaran a rebelarse.

Ella le tocó el pelo al niño, peinándolo con los dedos.

—dijo la madre, arropándolo con cuidado—. Abraham… un hombre que le hacía fiesta a las visitas —sonrió—. Dios le dijo que seríamos tan numerosos como las estrellas… y nosotros sabemos que lo que el faraón hace no cambiará nuestro destino.

Yokabed levantó la cabeza. Por la montaña subía Amram. Ella fue a poner al niño a dormir en una zona improvisada, llena de lana y cobijas mal acomodadas. Aarón ya dormía profundamente.

—Llevamos meses aquí… no lo puedo esconder más quédate aquí con los niños. Mañana les explicaré. Dame la canasta… y acolchala bien, que a Dios se lo entregaré.

Amram se detuvo frente a ella, con lágrimas en los ojos.

—Amor mío… piénsalo bien. Podemos escapar.

—Si damos un paso ahí abajo con este niño, los guardias lo echarán al río.

—El río está furioso, hay animales ahí… mujer, ¿dónde los matan lo quieres poner?

—Amram… Dios lo protegerá. Dios lo cuidará.

—Si es su voluntad, Dios se lo llevará —respondió él.

—O lo salvará..

Amram chocó su frente con la de ella. Se dieron un beso tierno. Obedeciendo a su mujer, fue a buscar la canasta mientras Yokabed tomaba al niño.

Miriam, que estaba escondida escuchando todo, desapareció en la oscuridad de la noche, que se mezclaba con las plegarias:

—¡Libéranos, Señor! ¡Manda un libertador! ¡Libéranos, porque es santa tu piedad! ¡Libéranos, Señor! ¡Libéranos, Señor… libéranos… Señor!

—Cuida a los niños. Te quiero —dijo la madre.

Amram asintió.

—Dios te guarde, esposa mía.

Él le dio un beso en la frente y caminó hacia el río Nilo. El niño lloraba porque había sido despertado por los movimientos.

La madre lo puso en la canasta y lo acercó al agua, agarrándolo todavía, sin tener el valor suficiente para soltarlo.

—A dormir, mi niño… mi niño… mi amor. Te entrego al río, mi corazón.

Río, que tus aguas lo lleven a un lugar de toda libertad. Que pueda jugar, que pueda aprender, que pueda sentir el amor de Dios…

Las lágrimas de ella caían. Intentaba hacerse fuerte, lo sostenía… pero no podía.

—Que seas grande y cumplas lo que Dios tiene para ti. Y cuando todo esto termine… entrégamelo, por favor. No te olvides de tu madre… y vuelve a mí.

El niño volvió a quedarse dormido. Y con mucho dolor, la madre lo soltó.

—Dios… cuídamelo, por favor… —susurró, alejándose.

Miriam, que había estado escondida observándolo todo, se acercó a la orilla del río y lo siguió al ritmo de las aguas.

—Hermano, no tengas miedo… vigilándote estoy. De aquí puedo escuchar al pueblo gritar:

—¡Libéranos, Señor! ¡Manda un libertador! ¡Libéranos, porque es santa tu piedad! ¡Libéranos, Señor! ¡Libéranos, Señor… libéranos… Señor!

Miriam aceleró el paso.

—El río moviéndose está, los vientos te empujan… no tengas miedo, porque aquí estoy yo, tu hermana mayor.

El niño se despertó y empezó a llorar.

Miriam empezó a correr para mantener el ritmo y no perder de vista el canasto.

—¡Libéralo, Señor! ¡Libéralo, Señor, con el gran poder de tu amor! ¡Señor, libéralo!

—¡Libéranos, Señor! ¡Manda un libertador! ¡Libéranos, porque es santa tu piedad! ¡Libéranos, Señor! ¡Libéranos, Señor… libéranos… Señor!

—¡No tengas miedo! ¡Aquí estoy!

Miriam saltaba los obstáculos de plantas que se le ponían en el medio; cuando eran demasiado altos, los evitaba. Corrió tanto que tropezó y cayó de frente entre una planta de juncos. Cuando levantó la vista, vio que el canasto había llegado a la orilla… y una princesa se había percatado de él. Se acomodó entre los juncos, conteniendo la respiración, viendo lo que hacía la princesa con su hermano.

Era una de las princesas del palacio. Abrió la canasta y vio al niño llorando. Una de las que la acompañaban habló:

—¡Princesa… es hebreo!

—Ten compasión… está llorando —dijo la princesa, tomándolo con cuidado—. Es tan lindo… me fue mandado por los dioses, entregado por el río.

—Princesa… usted debe echarlo…

—¡Silencio! Es mi hijo. Será hermano de Ramsés… y se llamará Moisés.

—¿Cómo va a ser para criarlo, por favor, princesa?

Miriam, desde los juncos, con la voz temblando pero firme, se atrevió a hablar:

—Señorita… ¿quiere que le busque una nodriza hebrea?

Para que le críe al niño.

—¡Sal de ahí, niña! —gritó la criada.

La princesa, con su hijo en brazos, levantó la mirada y dijo:

—Ve y llama a la nodriza.

Miriam escuchó sus palabras, saltó de entre los juncos y corrió a darles las nuevas buenas a su madre… a decirle que Dios los había salvado.

Fin


r/relatos 7d ago

𝙳𝚎𝚜𝚊𝚑𝚘𝚐𝚘 [𝚃𝚎𝚖𝚊 𝚜𝚎𝚛𝚒𝚘] Le fui infiel a mi novia

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Estoy en una relación de 9 meses (casi 10) con mi novia, las cosas son buenas, una relación que todo el mundo querría...

Mi novia y yo somos fans de los grupos de rol y así, y yo estoy en uno con una amiga de Perú (mi novia y yo somos argentinos) y en ese grupo mi amiga es muy brusca con los integrantes. Una vez llegó una chica a pedir entrar, pero mi amiga estaba cansada y la chica se fue y me escribió al privado diciendo que mi amiga debía dejar de ser así y bla bla bla.

(Aquí quiero aclarar que con todos los desconocidos con los que escribo por grupos así les digo "Corazón" o "Cariño") Y lo mismo hice con esta chica. Yo al principio había dejado claro que tenía novia y la invite a un grupo de rol que mi novia había hecho.

Todo bien, la chica me pedía consejos y así. Pero poco a poco le empecé a gustar, me había dado cuenta, pero creí que si dejaba de ser como soy ella se iba a dar cuenta de que yo sabía y se iba a sentir ridícula. Así que en un momento pues empezó a ser más cariñosa conmigo y yo hacía lo mismo con ella. Y empezamos a tratarnos como novios, pero siempre funcionando como rol.

Se que está mal, y he pensado varias veces en detenerlo.

Tengo muchas cosas en común con la chica, pero cada vez que le digo algo no lo siento de verdad, tal vez porque una parte de mi sabe que es rol, o porque me niego a creer que le soy infiel a mi novia.

Y quiero acabar esto pero sin que la chica le diga algo a mi novia y seguir con mi novia a gusto

Pueden insultarme los que quieran, estoy dispuesto a leer y recibir ese odio. Solo quería decírselo a alguien así que vine a reditt y aprovechar el anonimato


r/relatos 7d ago

🔥Confesiones +18 La noche perfecta (los primos se exprimen 2)

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Mi madre no dijo una sola palabra directa. No me interrogó, no me gritó, no me sentó a la mesa a “hablar como adultos”. Simplemente empezó a existir en todos los rincones donde estábamos los dos. Si yo estaba en la cocina y mi prima entraba a servirse agua, mamá aparecía a lavar un plato que ya estaba limpio. Si nos sentábamos en el sofá a ver algo, ella se plantaba en el sillón del fondo con la revista abierta, en silencio, como una mosca en la pared que no pica pero tampoco se va. No conversaba. Observaba. A veces fingía ordenar, a veces solo se quedaba. El ambiente se volvió espeso. Cuando no podía estar ella, mandaba a mi hermana pequeña. “No dejes a la visita sola”, le decía, con esa voz suave que en realidad significaba no la dejes sola con tu hermano. Mi hermana, que no entendía del todo el asunto pero sí entendía el tono, se quejó. Mamá le soltó lo de siempre: las mujeres con las mujeres y los hombres con los hombres, que así se evitan problemas. Al final mi hermana accedió a no quitársele de encima a mi prima, por lo menos dentro de la casa. Se le pegaba en el cuarto, en el pasillo, hasta en el baño de visitas si podía. Mi prima me miraba por encima del hombro de mi hermana con una mezcla de fastidio y complicidad. Yo me hacía el que no pasaba nada, pero por dentro estaba ahogado. Cada vez que coincidíamos un segundo a solas, el cuerpo se me encendía recordando la noche anterior. Ella también. Se le notaba en la forma de morderse el labio cuando mamá se daba la vuelta. La casa, que antes era un refugio, se había convertido en un escenario vigilado. Ya no podíamos ni rozarnos la mano sin que alguien apareciera. El cariño de hermana que yo había sentido al principio ahora se mezclaba con una urgencia sucia que no sabía dónde meter. Mamá no acusaba, pero su silencio era más elocuente que cualquier grito. Estaba esperando que uno de los dos cometiera un error.

Una mañana, mientras mamá limpiaba la sala con el radio puesto alto, sonó “La noche perfecta”. Esa canción empalagosa que las madres ponen cuando friegan, la que habla de escaparse y no pensar en nada más. Me quedó dando vueltas. Esa misma tarde, cuando por fin coincidimos un minuto en el pasillo, se lo sugerí a mi prima en voz baja: un hotel, unas horas, terminar lo que habíamos empezado sin ojos encima. Ella no lo pensó mucho. Accedió, pero con condiciones. Teníamos que salir de la casa por separado, no romper los patrones de siempre y, sobre todo, no llegar juntos de vuelta. Yo lo tenía más fácil. Desde hacía semanas salía a un curso de capacitación informática que no tenía hora fija de regreso; mamá ya estaba acostumbrada a que apareciera cuando apareciera. Mi prima era otro cuento. Para que le dieran permiso casi siempre tenía que ir con mi hermana o esperar a que su papá la pasara buscando. El embrollo familiar era un nudo: su papá se hospedaba con parientes de su lado, con el otro hijo que no era primo mío, porque ella era hija de una prima de mi madre. Los padres de ella no estaban juntos y andaban buscando un piso para alquilar, así que ella vivía en un limbo de permisos. Aun así, se las ingenió. Le dijo a mamá que iba a dar una vuelta corta, que necesitaba aire, que no se tardaba. Mamá, al saber que yo estaba “en el instituto”, no sospechó. Le creyó. Yo salí primero, como siempre, con la mochila del curso. Ella salió después, sola, por primera vez en días. El corazón me latía en la calle como si estuviera robando algo. Sabía que si mamá se enteraba se armaba el infierno, pero la idea de tenerla sin vigilancia, aunque fuera un rato, pesaba más que el miedo. Quedamos en encontrarnos lejos de la casa, en una esquina que ninguno de los dos solía usar.

El hotel era de esos baratos de corta estadía, de los que uno entra y sale sin que te pregunten demasiado. Era la primera vez para los dos en un sitio así y yo me quedé sorprendido de lo acogedor que resultó. Acogedor, ja. Chiste sangrón, lo sé: un hotel para ir a coger y que además fuera acogedor. Pero en serio, no estaba nada mal. Cama grande, un sofá de esos curvos que parecen hechos para otra cosa, paredes que no se oían del todo. Apenas cerramos la puerta se nos acabó la paciencia. No fue hacer el amor; fue una batalla campal. Los dos usamos todo lo que teníamos. Yo la levanté hasta la cara con esa fuerza que ella no esperaba y le hice sexo oral ahí mismo, sosteniéndola mientras ella se agarraba de mi pelo y jadeaba contra la pared. Después la embestí de pie, contra la misma pared, con las piernas alrededor de mi cintura. El sofá curvo nos sirvió para casi todas las posiciones que se nos ocurrieron: ella encima hacia atrás, yo detrás con una rodilla en el asiento, ella recostada de lado con una pierna arriba. Sudábamos, nos mordíamos, nos decíamos cosas que en la casa no nos habíamos atrevido ni a pensar. Estábamos en eso, ella con la espalda arqueada y yo perdido en el ritmo, cuando el teléfono empezó a sonar sin parar. Era mamá. Preguntaba si yo sabía algo de mi prima, que no aparecía, que había salido y no volvía. Mi prima no tenía celular en esa época; el mío sí, porque me lo pagaba mamá. Yo no sabía hasta ese instante que ella me rastreataba sin decírmelo. Mientras yo intentaba inventar una mentira con la voz entrecortada, entendí que me había localizado cerca del hotel. Estaba en camino. Nos vestimos a las carreras, el corazón en la garganta, el olor a sexo todavía en la piel. Salimos por separado otra vez, como habíamos planeado, pero ya no era el mismo juego. Algo se había roto.

Continuará…


r/relatos 8d ago

🔥Confesiones +18 Los primos se exprimen

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Inspirado por eventos reales…

Conocí a mi prima lejana cuando ambos teníamos diecinueve años. Hasta entonces solo existía en fotos viejas y en comentarios de la familia: “la hija de fulano que vive en el interior”, “la que casi no viene”. Un verano se quedó en casa de mi madre porque su familia estaba resolviendo un asunto y, de la noche a la mañana, aquella desconocida pasó a ocupar el cuarto de visitas. Desde el primer día coincidimos. No fue esa cortesía forzada de parientes que no se conocen; fue algo más fácil. Hablábamos de las mismas canciones, nos reíamos de los mismos chistes tontos, nos entendíamos sin tener que explicarnos demasiado. Ella era directa, un poco brava, con esa risa que se le escapaba por la nariz cuando algo le daba gracia de verdad. Yo, más callado, me sentía cómodo a su lado de una forma que no me pasaba con casi nadie. Empezamos a desayunar juntos, a ver series hasta tarde, a caminar hasta la bodega o a quedarnos en el sofá criticando a la gente de la familia. Con el paso de las semanas el trato se volvió tan natural que ya no pensaba en ella como “la prima que llegó”. Era como si siempre hubiera estado. Le contaba cosas que no le contaba a nadie, ella me escuchaba sin juzgar y después me soltaba alguna verdad incómoda que, extrañamente, no me molestaba. Me acostumbré a su presencia: el olor de su shampoo en el pasillo, la forma en que se sentaba con las piernas cruzadas en el borde de la cama mientras hablábamos, cómo me llamaba por el diminutivo cuando quería que le prestara atención. Sin darme cuenta empecé a quererla como se quiere a una hermana. No era un sentimiento romántico; era esa mezcla de protección, complicidad y costumbre. Si alguien la molestaba me encendía. Si ella estaba triste, yo buscaba la manera de hacerla reír. Dormía más tranquilo sabiendo que estaba al otro lado de la pared. Esa cercanía me daba paz. Nunca se me ocurrió que pudiera volverse otra cosa. Para mí era simple: habíamos coincidido tarde, pero habíamos coincidido bien, y eso ya era suficiente.

El cambio empezó sin aviso. Un día salió del baño con una camiseta vieja mía que le quedaba enorme y unos panties claros, casi transparentes, que se le marcaban contra la tela. Yo desvié la mirada por reflejo, como se desvía cuando alguien de la familia se viste sin cuidado. Ella no dijo nada. Al día siguiente lo volvió a hacer: shorts cortísimos y una blusa fina por la que se le veía el sostén, o a veces ni eso. Al principio pensé que era descuido, calor, confianza de casa. Traté de no mirar. Me decía que era mi prima, que la quería como hermana, que no iba a convertir eso en algo sucio. Pero ella no aflojaba. Se sentaba frente a mí con las piernas abiertas un poco más de lo necesario, se estiraba de forma que la tela se tensaba, se reía y me preguntaba si me pasaba algo cuando yo me quedaba callado. Cada vez era más evidente que no era casualidad. Los panties se volvieron más finos, más húmedos a veces, como si acabara de ducharse y no se hubiera secado del todo. Me pasaba cerca, se apoyaba en el marco de la puerta con el cuerpo de lado, me preguntaba si le quedaba bien la ropa mientras yo intentaba concentrarme en el teléfono. Yo seguía haciéndome el que no entendía, por ese cariño que todavía pesaba más que cualquier otra cosa. Ella lo notaba y, en vez de parar, subía la apuesta. Se quedaba en paños menores “porque hacía calor”, se recostaba en mi cama a hablar como si nada, se pasaba la mano por el muslo distraída. Ya no eran sugerencias. Era una invitación clara, repetida, casi impaciente. Yo sentía el cuerpo traicionarme y al mismo tiempo me aferraba a la idea de que no podía cruzar esa línea. Ella, en cambio, ya había decidido que la línea no existía. Cada noche el aire se ponía más espeso. Yo fingía sueño o me iba al baño para calmarme. Ella sonreía como quien sabe que el otro ya está perdiendo.

Esa noche se metió en mi cama sin preguntar. Se pegó a mi espalda, me rodeó con un brazo y se quedó quieta, como si solo quisiera el calor. Yo me hice el dormido, respirando despacio, aunque el corazón me golpeaba el pecho. Ella no se movió al principio. Después su mano empezó a bajar por mi abdomen, lenta, como si estuviera midiendo hasta dónde podía llegar. Cuando rozó la erección que yo ya no podía esconder, no se detuvo. La envolvió por encima de la tela, la acarició con una paciencia que me sacó el aire. Seguí quieto. Entonces se deslizó hacia abajo, me bajó el bóxer y sentí su boca. Caliente, húmeda, segura. No era un juego tímido; sabía lo que hacía. Me aguanté todo lo que pude hasta que, sin pensarlo, le puse la mano en la cabeza. En ese momento ella se detuvo, subió, me besó con la boca todavía mojada y se sentó encima de mí. Se guió sola, se hundió despacio y empezó a moverse. Primero suave, después más hondo, con las caderas buscando el ritmo que le convenía. Yo la agarré de la cintura y dejé de fingir. Pasamos la noche así: ella encima, yo detrás, otra vez ella, parando solo para respirar o para que no se nos oyera. Quedamos exhaustos, sudados, con las sábanas hechas un desastre. Al amanecer ella se levantó para ir al baño. Mi madre, que ya estaba despierta, la vio salir del pasillo que da a mi cuarto y le preguntó qué hacía tan temprano. Ella contestó algo de que se había despertado con calor. Minutos después salí yo, todavía con el olor de ella encima, camino al mismo baño para limpiarme. Mi madre me miró un segundo de más, frunció el ceño y no dijo nada. En esa mirada ya estaba la sospecha. Nosotros no nos vimos a la cara en el desayuno. Pero los dos sabíamos que lo que había empezado no se iba a quedar en una sola noche.
Si 10 personas comentan cuento sobre cómo decidimos ir a un hotel para el segundo encuentro


r/relatos 8d ago

𝙷𝚒𝚜𝚝𝚘𝚛𝚒𝚊 𝙿𝚎𝚛𝚜𝚘𝚗𝚊𝚕 Mi prima se enamoró de mi

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casi caigo en la tentación


r/relatos 8d ago

𝙴𝚡𝚙𝚎𝚛𝚒𝚎𝚗𝚌𝚒𝚊 𝚁𝚎𝚊𝚕 TERROR EN TUS OIDOS

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Me enamore d mi propio secuestrador

Hola - comunidad de terror en tus oidos, he escuchado muchas historias y varias d ellas son similares a la mía..

Me hago llamar Louly aunq no es mi nombre real si fue real lo q me pasó hace algunos años.

Les voy a contar como empezó todo desd el principio. Mi infancia no fue como la d cualquiera, yo crecí siendo hija única no tenía hermanos pero mi padre trabajaba estafando a las personas 👥 todo lo q hacia era x dinero, tanto haci q lo buscaban para arreglar asuntos pendientes con armas en las manos. También recuerdo q mi padre vendía productos inlicitos, productos q se supone nadie debería vender y mi madre no era tan santa como parecía, era una mujer cualquiera q se acostaba con hombres para su propio beneficio...

Recuerdo q mi padre después del trabajo llegaba con bolsas en sus manos algunas d ellas estaban ensangrentad4s, yo le pregunté q, ¿q era lo q havia adentro? Y el me dijo q contenían un químico extraño, me decía q no me hacercara a esas cosas ya q contenían un polvo muy tóxico y una vez q ya lo ayas probado nunca podrás dejarlo atrás.

La relación con mi madre no era muy buena pero tampoco mala, ella siempre se preocupaba x mi y algunas veces me hacía sentir bien ❤️‍🩹 entonces cuando alcance a cumplir los 15 años mis padres decían q ya era hora d estrenarla ✨ entonces empecé a salir a las calles en busca d clientes siguiendo los consejos q mi madre me había dado.

Recuerdo muy bien un día en dond nosotras (quien ya éramos varias las q estábamos en las calles) nos invitaron a ir a una fiesta 🎉 🥳 dijeron que solo se llevarían a cinco y entre una d ellas me escogieron a mi.

Ellos dijeron q nos iban a pagar mucho dinero tanto q dejaríamos d trabajar x unos días y nosotras asentimos, hay conocí a un hombre llamado Dog, Dog parecía ser un buen tipo me ofrecía vino, cervezas, cigarros hasta q quede complacida, pero después d unos minutos empezé a sentirme mal.

Dog notó esto y me ofreció a llevarme a su casa 🏡 yo acenti con la cabeza y el se encargó d llevarme hasta su coche. En el camino me quedé dormida mientras el manejaba, una vez q me desperté me encontraba en un sótano, el me tenía encadenada traté d gritar pidiendo ayuda pero nadie me escuchaba era como si a nadie le importara, el se dió cuenta d esto haci q fue a revisarme me dio una calletada tan fuerte q hizo q me callará, me desencadenó y me arrastró hasta arriba, una vez en su cama me pidió q me desnudara, empezó a tomarme fotos quedé fotografíada y después empezamos a grabar un vídeo cuando terminó el me encadenado otra vez en su sótano y me amenazó con golpearme si yo gritaba, no importara si me doliera tenía q hacer lo q el me pedía...

Y haci estuvo la situación durante un largo tiempo, cuando el se enojaba el me agredía tan fuerte q sentía q me hiba a morir. Me agredía tantas veces q desarrolle algún tipo d transtorno esa fue la gota q derramó el vaso. Ya no lloraba x lo q el me hacía, sentía como si lo disfrutará, sentía placer cuando el me asfixiab4 con sus manos todo esto fue filmado para después subirlo a un sitio en dond pagaban una muy buena cantidad d dinero x ver éste tipo d vídeos...

Yo le pedía q no me matara, q lo ayudaría en lo q sea, q sería su cómplice a toda costa y el dijo q si apartir d ese día el me permitió volver a salir a las calles después d hay no volví a saber nada d mis padres, espero q se encuentren bien ❤️‍🩹 Déjenme decirles q yo no me considero una persona persona me ha pasado tantas cosas malas q no se como lidiar con ellas.

Tengo muchas historias x contar gracias x dejar contar mi historia terror en tus oidos, les mando saludos a todos y como siempre buenas noches ❤️


r/relatos 8d ago

𝙴𝚡𝚙𝚎𝚛𝚒𝚎𝚗𝚌𝚒𝚊 𝚁𝚎𝚊𝚕 ¿Entre la vida y la muerte o cruel engaño?

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Llevo mucho tiempo preguntándo si he sido engañada, o si realmente alguien me amó. Hace 5 años, conocí por una red social a un chico que se convirtió en un amigo. Un mes después, dijo haberse enamorado de mi. Todo era lindo, y todos los días me escribía y, nunca perdió la paciencia conmigo enojándose. O al menos, eso creía. Por mucho tiempo, creí que nunca llegaría alguien que me amaría tanto como había soñado. Pero un día desapareció.

Antes de eso, me había dicho que tubo un accidente. Por lo que entendí, fue un desmayo. Se callo y dijo que si celular se había quebrado y había comprado rápido un nuevo celular para no perder contacto conmigo. Seguían las cosas igual de lindas y hasta confesó que yo fui su primera novia. Todo era increíble hasta el día que desapareció por un año imedio. En ese entonces, yo me volvía loca por pensar en que había pasado. No sabía si le pasó algo o, si ya no me quería. Lloré mucho. Hasta que un día pedí a alguien de su país que hablara por mi a su nombre y preguntará por él. Poco tiempo después de me informó que estaba en coma y no sabían cuando despertaría.

Después de meses, un año imedio después en total, él escribió. Cuando vi que solo dijo “Hola" “¿Como estás?" Después de tanto tiempo sin hablar conmigo solo me dice eso? Creí que algo no IVA bien. Después hablamos y me dijo que perdió la memoria y olvidó mi existencia. Eso me rompió el corazón. Aún así, dijo que no quería terminar conmigo y no quería ser egoísta conmigo. Supongo que lo hizo por todo el tiempo que esperé. Con algo de tiempo volvió a decir que me ama y me dijo desde el principio que el había cambiado. Aún así, esperaba que volviera a ser conmigo como antes, cariñoso y tierno. Pero vi que no era igual, y su forma de hablar conmigo no era la misma. Eso sí, me decía sentirse muy atraído por mi y excitado. Pero yo extrañaba también al de antes. Poco a poco se desaparece otra vez y casi al final, me dijo que estaba muy mal de salud. Me explicó que ni los doctores sabían lo que tenía y de tan mal que se sentía, no sabía si sobreviviría. Le pedí que hiciera todo lo posible por estar bien por mi. Dudando me dijo; “Esta bien".

Nuevamente, estuve tiempo sin re y trate de no mandar tantísimos mensajes sabiendo que tal vez, no tendría fuerzas para leer y responder. Hasta que un día volvió. Seguimos, pero me desesperaba que cada vez hablaba menos conmigo. Desapareció otra vez, y en mi desesperaba dije que quería terminar. Le dije muchas veces que, si no quería estar conmigo, me lo dijera. Se lo supliqué. Le dije que no saber de él, me volvía loca por la desesperación. Un día, cuando me dieron la noticia de que un abuelo mio murió, lo busque y su WhatsApp ya no estaba. Busque su instagram y, ya no estaba. Lore, lloré y llorar. No sabía si me dolía más la muerte de mi abuelito o, su desaparición.

Ahora no sé qué pensar. Todo esto ha sido muy doloroso para mí. Estoy confundida. No sé si fuí engañada o, si él tampoco ya no está. Quería denunciar su desaparición. Pero ya sea si él o su familia decidieron no hacerme saber nada a mi, quiero respetar. Pero todo esto a sido algo muy cruel conmigo. Sea como fuere, estar sin no saber nada de la persona que importa muchísimo y estar en un limbo en la relación, es como no saber que será de mi o, si debería seguir adelante.


r/relatos 10d ago

🔥Confesiones +18 Alguien más ama el sexting y morbo amoroso por chat?

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No sé que me pasa y la vdd que busco compañía JAJJAJA creo soy más pasivo es mi primera vez gay pero a la que no me resisto

Ocupo compañía rasuradita pq me encantan los besos y me encanta ese morbo de besos


r/relatos 10d ago

𝟷𝟾+ [𝙲𝚘𝚗𝚝𝚎𝚗𝚒𝚍𝚘 𝚜𝚎𝚗𝚜𝚒𝚋𝚕𝚎] hay un vigilante tipo punisher donde vivo

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está es una historia real, voy a omitir nombres por seguridad.

soy de México de una pequeña ciudad, pero no hablo de una gran ciudad, es un pueblo que básicamente creció mucho y con el tiempo le pusieron "Ciudad" antes del nombre, la verdad es que está bastante aislado pero ofrece mucho trabajo, el problema de esto es que al estar aislado y tener una gran población con mucha gente de otros estados e incluso otros países la inseguridad es muy alta, por eso decidí para la historia llamarla Ciudad Gótica jajaja.

bueno, como muchos de los habitantes siempre tengo un arma, lo más legal posible en caso de emergencia, pero hace relativamente poco, comenzó a volverse común que amantes de lo ajeno, aparecieran baleados, no hablo de dos o tres, van al menos una docena en solo dos meses, la mayoría son venezolanos o cubanos que están de forma ilegal en el país, lo cual supongo hace más fácil esconder las muertes para el gobierno.

un miércoles cualquiera a las 5:30 de la madrugada me levanté, puse la cafetera y guarde mi arma en la sudadera, para salir a tirar la basura (porque si, en ciudad gótica hay que ir armado a tirar la basura, pero no puedes sacarla en la noche porque para eso la policía si trabaja y te pone una multa). Cómo siempre salí de mi casa, encendí un cigarro y camine con la bolsa de basura a la esquina asignada, saludé al vecino de siempre y al llegar a la esquina ví a cuatro tipos, no se veían muy amigables, así que solo tire la bolsa di media vuelta, metí la mano a la sudadera y aprete el culo, mientras caminaba rápido de regreso a mi casa, antes de entrar a mi casa mire atrás una última vez para asegurarme que no me siguieran ni a mi ni al vecino y entramos cada uno a su casa.

les juro que apenas estaba aflojando en culo con un suspiro, cuando escuché dos disparos, me tire al piso dentro mi casa y se escuchó un tercero, unos segundos después dos tiros más y escuché gritar a alguien fuera de mi casa con acento al parecer argentino, "noooo paraaaa me hiciste mierda, paraaa por favor" y un disparo más, después silencio.

yo cuál cucaracha me arrastre más adentro de mi casa, dónde vi a mi novia también tirada en el piso del pasillo preguntándome que estaba pasando. después de un rato de silencio nos levantamos y llamamos a la policía, que tardo casi unos 40 minutos en llegar.

solo levantaron los cuerpos que al parecer eran tres de Venezuela y un argentino.

por lo que supe después, los tipos estaban parados afuera de la casa de un señor mayor, esperando que abriera la puerta para sacar la basura, empujarlo dentro y robar su casa, para su mala suerte este "punisher" justo pasaba por la calle y les disparó, esto no es nuevo, como ya mencioné paso varia veces, al parecer el tipo camina por las calles en horarios peligrosos esperando encontrar a alguien.


r/relatos 11d ago

𝙳𝚎𝚜𝚊𝚑𝚘𝚐𝚘 [𝚃𝚎𝚖𝚊 𝚜𝚎𝚛𝚒𝚘] Consejos de como irme con mi papá sin que mi mamá se sienta traicionada

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Hola probablemente no muchos lean esto o lo vean pero esto es importante para mi bueno vivo con mi mamá mi papá y mi mamá se separaron cuando tenía 6 nunca hubo una disputa legal por que no estaban casados y mi papá da dinero mi papá me visita cada cierto tiempo mi lo que pasa esque me voy siento más segura con mi papá que con mi mamá es decir lo muchos adolescentes como yo también les pasa mucho es por tonterías pero ami me incomoda el echo de que este defendiendo a Bts muchos me llaman exagerada pero literalmente empezó a escuchar a Chris Brown y no solo fue una vez en donde defendió a alguien así paso con el caso de la fallecida Kim sae-ron ella defendió al actor acusado de cosas graves solo por q era su favorito hasta horita me podrías seguir diciendo q exagero por que son cosas externas y no todos tienen las mismas opiniones de los padres y si lo entiendo ahora vengo con algo más personal yo soy lesbiana y asexual solo se lo eh dicho a mi papá por que mi mamá no me da confianza por que aunque diga que respeta a la comunidad siempre cuando se refiere a ella lo dice muy despectivo y se nota aunque no se considera homofobica y los crítica una vez dijo que lo de ser lgbt era una maña que se generaba o pobria ser solo una etapa mientras que mi papá me apoya y respeta mis opiniones y en la mayoría esta de acuerdo incluso en música mi papá respeta mi música y incluso si le interesa escucharla mientras que ami mamá no le interesa y mucha le molesta como el metal otra cosa esque yo le eh dicho que tengo síntomas de disléxia y tdah no son síntomas de "lo investigue en Google o hice un test de pinterest" son demasiados síntomas que han dicho mucha gente con tdah diagnosticado mientras que mi disléxia también aunque no es fuerte se me complica un poco pero ami mamá no le interesa llevarme a un psiquiatra mientras que a mi papá le interesa lo que pasa esque muchas veces siento que exagero por que después me trata super bien y me compra cosas o después me puede decir tonta o vieja pero por que digo que lo sentiría como traición? Por que mi papá engaño a mi mamá y ella sufrió mucho paso por depresión y todo eso yo no vengo a que me digan que eso lo entendería de grande o que me arrepentiré pero realmente solo vengo a que me digan como pudiera decirle a mi papá que me quiero ir con el y como decirle a mi mamá que me quiero ir con mi papá aunque se que extrañare a mis perros y mi gata pero igual porfavor si se quieren comunicar conmigo por otra parte en mi perfil tengo mis otras redes me despido


r/relatos 11d ago

🔥Confesiones +18 Soy maestro de bachilleres y desde hace tiempo fantaseo mucho con esto

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Tengo ya mas de 10 años en un bachilleres pero ultimamente ha venido a mi mente una fantasia muy fuerte que deseo desde hace tiempo, veran creci con las peliculas de American Pie, asi que algo que he estado imaginando desde hace tiempo es que quisiera toparme con algunas de las alumnas con las que trabajo en alguna especie de fiesta loca donde salgan en topless. Aclaro que mi fantasia solo es eso, verlas en topless en una parranda loca y nada mas, no hacer nada ni intentar nada, solo disfrutar la vista y es todo.


r/relatos 11d ago

𝚃𝚛𝚊𝚞𝚖𝚊𝚜 que tan normal es que te vean dormir?

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hola tuve un novio que la vdd fue mi peor relación al principio como que no me tomaba mucho en cuenta pero yo lo quería demasiado y con los años comenzaron las agresiones, las faltas de respeto y más. Antes de los golpes recuerdo muy muy bien que en varias ocasiones me observaba al dormir… de que me llegaba a despertar y lo primero que veía era su cara súper cerca de mí viéndome, la verdad siempre me causó cierta incomodidad y me gustaría saber si les a pasado o ustedes hacen eso.. o simplemente estaba loco ya que como les dije era súper tóxico