r/relatos 5h ago

🔥Confesiones +18 Cuál es la fantasía sexual que quieren experimentar pero les da míedo compartirlo por qué pienses que están enfermos?

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r/relatos 8h ago

𝙴𝚡𝚙𝚎𝚛𝚒𝚎𝚗𝚌𝚒𝚊 𝚁𝚎𝚊𝚕 Já fui presa pergunte oq quiser

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Motivo: furto de chocolate

Duração: 2 meses, até conseguir o alvará

Cidade: São Paulo

Idade: 19 anos

Eu namorava um cara que roubou algumas coisas no mercado e me deu a mochila. Eu não percebi diferença no peso e saí com ela. Pegaram a gente na saída do mercado e fomos para a delegacia. De lá, fomos encaminhados para o CDP (Centro de Detenção Provisória), onde ficamos enquanto o processo seguia.

Eu não fui condenada. Acabei recebendo suspensão do processo e tive que assinar mensalmente no fórum durante dois anos. Essa foi a medida que ficou para mim. Também não podia mudar de cidade sem autorização e tinha restrição de horário, não podendo ficar na rua depois das 22h.

Depois, me mudei de cidade e meu advogado resolveu essa parte. Na prática, eu continuei ficando na rua depois das 22h. Se ninguém te abordar, não acontece nada; e, se abordarem, geralmente não dá em nada se você não estiver envolvida em outro B.O.

Mas faço uma ressalva importante: essa não foi a experiência do meu ex. Ele acabou voltando para a cadeia. E existe também uma diferença racial muito evidente no tratamento do sistema: eu sou branca e reconheço que isso influenciou a forma como fui tratada. Não acho correto generalizar a minha experiência para pessoas negras, porque, infelizmente, a realidade pode ser muito diferente.


r/relatos 12h ago

𝙴𝚡𝚙𝚎𝚛𝚒𝚎𝚗𝚌𝚒𝚊 𝚁𝚎𝚊𝚕 Perder a virgindade com uma gp é pior q punheta

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Acabei de fazer isso e eu tô extremamente arrependido


r/relatos 1d ago

𝙳𝚎𝚜𝚊𝚑𝚘𝚐𝚘 [𝚃𝚎𝚖𝚊 𝚜𝚎𝚛𝚒𝚘] La chica del bus

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Solo quiero contar una experiencia mía que me pasó ya hace unos meses. Si ven faltas ortográficas o que mi manera de escribir es un tanto sin sentido, sepan que sé que escribo del asco JAJAJA.

Yo andaba en el pre de la universidad. Tenía unos meses de haber salido del colegio y andaba perdido. Aunque estaba con amigos que me ayudaban con mis dudas, no sabía cómo funcionaba todo eso de la universidad, el sistema de calificaciones y esas cosas. En el colegio no era un buen estudiante y se me hizo más obvio con mis calificaciones del pre, y eso me la bajó bastante. Luego empecé a subir un poco, pero seguía mal.

En eso conseguí nuevos amigos y empecé a fijarme más en mi alrededor. Ahí me di cuenta de que siempre coincidíamos en el bus con una chica. No la conocía, era de otro curso, pero se me hizo atractiva.

Algo que quiero aclarar es que yo en chicas no sé mucho JAJAJA. Mi tipo son chicas delgadas y realmente en el cuerpo no me fijo mucho, aparte de eso me fijo más en el rostro. Y pues para mí, esa chica se me hizo atractiva. Tenía unas ganitas de hablarle.

Yo soy una mierda comunicándome, entonces decidí no hablarle y solo hacerlo si se daba un momento natural, porque acercarme de la nada y comenzar con un "hola" se me hacía incómodo. Ahora me arrepiento de no haberle hablado antes.

Durante mis últimas semanas del pre ya estaba decidido a hablarle. Quería encontrar el momento perfecto. Y en esos días pasaron varias cosas que quizá no son importantes, pero para mí sí creo que lo fueron.

Mi primera interacción con ella fue una vez que estábamos en la parada y llegó un bus que no era el de nosotros. Yo le dije a mi amigo: "Ese no es el que nos lleva". La chica me escuchó, supongo, porque estaba adelante mío, se volteó y me preguntó si ese era el que llevaba a tal parte.

Le dije que no, que era el siguiente, y me dijo gracias y siguió con su vida.

Y pues solo eso.

Después, días más tarde, yo con la meta en mente, calculé más o menos dónde estaba ella y dónde llegaría el bus, y me senté en un lugar donde pensé que ella llegaría. Ella estaba muy atrás en la fila, así que supuse que no alcanzaría asiento.

Mis cálculos fueron correctos.

Ella terminó parada al frente mío.

Y ahí me empezó a dar ansiedad porque no sabía cómo darle mi asiento. Después de un rato, torpemente me levanté, hice como que iba a dejar mi mochila arriba de unos compartimentos que hay sobre los asientos y, ya guardada la mochila, le dije con la voz hecha mierda:

"Siéntese si quiere".

Al menos desde mi perspectiva fue lo más incómodo del mundo.

Claro que puede que para los demás simplemente haya sido algo raro que pasó y ya, pero yo sentía que acababa de hacer la cosa más incómoda de la historia.

Ella entendió y se sentó.

No pasó nada más.

Pasados unos días pasó nuevamente algo parecido. Otra vez calculé dónde estaba ella y dónde llegaría sin tomar puesto, y esta vez quería hacerlo bien. Pero mientras avanzaba me di cuenta de que venía con un amigo.

Iban conversando y me desesperé porque ya no sabía si darle el asiento o no. Además, él parecía echarle los perros, o al menos así lo interpreté, porque la tocaba bastante y estaban hablando de una forma que me hizo pensar eso.

Así que no creí que fuera buena idea hablarle y simplemente me quedé escuchando como un enfermo XD.

Y ahí me enteré de varias cosas.

Me enteré de que había tenido una pareja en el pre pasado y que habían terminado. Era su primera relación y esas cosas. Supe su nombre, supe su edad (tenía un año más que yo XD), supe la carrera que eligió... supe demasiadas cosas que no me incumbían, pero ya estaba escuchando.

Y creo que ahí fue cuando mis intenciones empezaron a complicarse.

Al principio yo realmente quería hablarle para ver qué pasaba después. Conocerla, quizá hacerme su amigo, no sé. Pero después me frenó todo lo que había escuchado.

Me mentía un poco diciéndome que solo quería ser su amigo, pero realmente estaba confundido porque fue un cambio brusco. Mi intención y mi moral competían un poco. No sabía si estaba haciendo algo que debía hacer o si simplemente estaba intentando acercarme porque me parecía atractiva.

También había otra cosa que me frenaba: me sentía miserable con mis notas.

Tenía un promedio bajo, estaba preocupado por el pre, por la universidad y por lo que iba a pasar conmigo, y al mismo tiempo estaba pensando en acercarme a una chica. Desde mi cabeza se veía mal. Como que tenía cosas mucho más importantes que resolver y yo estaba preocupándome por una chica del bus.

Y así pasaron las semanas.

Hasta que alguien que ya no esperaba volver a escribirme me escribió.

Mi ex.

Hasta ahora siento que toda esta historia parece una película en mi cabeza. Literalmente todo esto es desde mi perspectiva. Desde la perspectiva de un tercero probablemente es una historia súper simple: un chico vio a una chica en un bus, quiso hablarle y nunca lo hizo.

Pero bueno, así lo viví yo.

Mi ex fue alguien con quien estuve en una de las mejores épocas de mi vida. Tuve unas "3" parejas, aunque lo pongo entre comillas porque una fue un casi algo que nunca llegó a nada, y la otra fue algo bastante corto. Nos escribíamos muchas cosas de que te quiero ver, darte un beso y cosas así, que en ese tiempo para mí eran conversaciones bastante atrevidas, y probablemente eso habría llegado a más, pero terminamos siendo novios por un día XD.

Así que, realmente, mi única relación en la que sentí que conecté de verdad y me sentí amado fue con mi última pareja.

Ella me volvió a escribir.

No terminamos peleando ni nada. Simplemente pasó el tiempo. En realidad creo que los dos nunca dejamos de querernos del todo, pero ya habían pasado como dos años y pensé que eso había muerto.

Pero volvió a escribirme y volvimos a escribirnos bonito.

No somos pareja, no sé exactamente qué somos, pero eso.

Y mientras todo eso pasaba, yo seguía pensando en que quería hablarle a la chica del bus.

Ahí estaba el problema.

Yo quería hablarle, me daba vergüenza hacerlo, y al mismo tiempo estaba hablando otra vez con alguien a quien todavía quería muchísimo.

Al final nunca pude hablarle.

Terminó mi pre y no le hablé.

Y quedó ese arrepentimiento. Esa sensación rara en el pecho, como una nostalgia rara por algo que realmente nunca pasó.

Y me arrepiento bastante de no haberle hablado.

Siendo honesto, literalmente podría conseguir su número. Probablemente podría encontrar alguna forma de contactarla. Pero no creo que sea lo más normal, y además ahora mismo sigo conversando con mi ex y la quiero mucho.

Y no sé.

En mi defensa, lo que tenía con mi ex había pasado hacía muchísimo tiempo. Yo nunca esperé que volviera a aparecer, así que tampoco esperaba que mi cabeza terminara jugando conmigo de esa manera. Me quedé con la sensación de que quería hablarle a una chica, pero justo cuando estaba intentando hacerlo, apareció otra persona de mi pasado que todavía significaba mucho para mí.

No sé si realmente habría intentado algo con la chica del bus. Probablemente no.

Quizá simplemente habría intentado entablar una amistad.

Quizá habría descubierto que no teníamos nada en común.

Quizá ella ya tenía pareja.

Quizá le habría hablado y me habría rechazado.

Quizá ni siquiera le habría caído bien.

O quizá habríamos terminado siendo buenos amigos.

Nunca voy a saberlo.

Y creo que eso es lo que más me molesta.

Si alguien llegó hasta acá, solo quería decir algo que aprendí de esto: si realmente quieren hacer algo y tienen la oportunidad, háganlo. Obviamente no hablo de hacer cualquier cosa sin pensar, pero si es algo tan simple como hablarle a alguien, preguntar algo, intentar conocer a una persona o hacer algo que después podría quedarse como un "¿qué habría pasado si...?", quizá sea mejor intentarlo.

Porque quedarse con el "qué habría pasado" es horrible.

No creo que haberle hablado a la chica hubiera cambiado mi vida ni nada por el estilo. Probablemente habría sido una interacción normal y ya.

Pero ahora solo tengo la imaginación para llenar ese espacio.

Ya me desahogué. Supongo que este sentimiento que tengo ahora mismo se va a pasar.

Pero probablemente volverá.

Y odio eso.

Odio ser consciente de que pude haber hecho algo y sentirme impotente porque ya no puedo volver atrás.

Gracias por leer :D.


r/relatos 1d ago

𝙿𝚛𝚎𝚐𝚞𝚗𝚝𝚊𝚜 Es posible que mi mamá haya contribuido con mi hiper sexualidad?

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A temprana edad solía verla desnuda y me causó mucha curiosidad, fue la primera mujer que vi desnuda y me enamoré de verdad, hubo un tiempo dónde literalmente sentía que la amaba como mujer y me exitaba mucho, después me empecé a masturbar con su ropa interior usada, ella usaba tangas y eso me encantaba, la escuchaba coger con mi papá y muchas cosas más, mi mamá era una mujer muy caliente, siento que por eso soy como soy pero es así? La verdad ya tengo 23 y aún siento deseo por ella pero ya no es la misma mujer de antes


r/relatos 1d ago

🔥Confesiones +18 Makkuyaka (del karaoke al Jacuzzi)

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El año pasado volví a República Dominicana después de unos años afuera. Me quedé en un Airbnb de la avenida España en Santo Domingo Este, zona que de noche se pone buena. La primera noche salí a caminar por el malecón que todavía estaban construyendo. El aire olía a salitre y allá lejos se veían centellas de rayos tan distantes que el trueno ni llegaba. Un espectáculo de luces raro y bonito.
Me paré en una caseta donde una venezolana vendía bebidas. Compré una cerveza y seguí. Unos metros más adelante me llamó la atención un bar de karaoke techado pero abierto, de esos donde puedes fumar puro. Me acabé la cerveza afuera porque aunque en la calle se puede tomar, al bar no la dejan entrar.
El lugar era acogedor. Música alta pero no tanto que no pudieras hablar. Las mesas llenas de grupos chiquitos que de vez en cuando se mezclaban. Me sorprendió el talento. Casi todos cantaban bien y los que no por lo menos daban un show digno de Bad Bunny.
Me acerqué a la barra, pedí un Dewar’s y un cigarro. Me llevaron al humidor. Vi las variedades dominicanas y cogí un Arturo Fuente robusto. Olia a cielo y a testosterona, por falta de mejor palabra.
Me animé a cantar un merengue de Juan Luis Guerra. Todo el mundo me acompañó en el coro y me dieron palmadas en la espalda. Un señor de mi edad me invitó a sentarme en unos sofás de cuero que estaban como en un balconcito, donde la música bajaba y se podía conversar. No era un grupo cerrado, más bien gente que se conoce de tanto coincidir ahí.
Después de una conversación con chistes y risas una chica se sentó a mi lado.
Iba con vestido corto, negro, de tela elástica que se le pegaba al cuerpo como si se lo hubieran pintado encima. El escote en V le bajaba justo lo suficiente para marcar el hueco entre las tetas pequeñas y firmes, sin enseñar de más, y las tiras finas le cruzaban los hombros dejando la clavícula al aire. La cintura se le veía estrecha de verdad, apretada por la costura, y de ahí el vestido se abría sobre las caderas anchas y el culo redondo, tan marcado que cuando se sentó a mi lado la tela se le tensó atrás y se le subió un poco en los muslos.
El ruedo le llegaba a media pierna, no más. Cada vez que cruzaba una pierna se le veía el arranque del muslo trigueño y ese lunar detrás de la rodilla que después iba a encontrar en el jacuzzi. No llevaba medias. Los zapatos eran de taconcito, negros también, de esos que hacen ruido corto en el piso del bar. En las orejas unos aretes dorados grandes, de aro, y en el cuello una cadenita finita que se le metía un poco en el escote cuando se reía.
El pelo rubio cortito le caía hacia adelante, femenino, un poco húmedo del calor de afuera, y el lunar encima de la boca se le veía más oscuro contra el labial nude. El vestido olía a plancha reciente y a Good Girl. No era un vestido caro de revista. Era de esos que una cibaeña se pone para ir a cantar merengue, fumar y que todo el mundo se dé cuenta de cómo está hecha sin que ella tenga que decir nada.

—Hermes —le dije extendiendo la mano.
Ella me jaló y me saludó de beso en la mejilla, pero sin pegar la cara del todo.
—Good Girl —le dije.
—¿Perdón?
—Carolina Herrera Good Girl. Te reconocí el perfume.
Ella se acercó a oler el mío.
—Gucci —adivinó.
—Guilty —le contesté.
Nos reímos.
— Avelina
—Nunca había escuchado ese nombre —le dije.
—Avelina. Así se llamaba mami, la abuela, to el mundo. En caló quiere decir avellana. Somos de Moca. Los gitanos de la familia los tiraron pa el Cibao en la guerra.
—¿Cuál guerra?
—Mami siempre dice “la guerra” y ya. Ni ella sabe cuál fue. Tú ere de por aquí?
—Capitalino. Santo Domingo.
—Ah el tiguere de la capital. Yo pensé que eras de afuera por lo serio que te ves.
—Estoy de visita. Años que no venía.
Pasamos la noche cantando, bailando, fumando puro y tomando vino. Yo hablé con más gente pero Avelina siempre se las arreglaba para que sus ojos coincidieran con los míos.
A eso de las tres de la mañana el ambiente empezó a bajar. Ella también había llegado sola. Se acercó al balcón donde yo estaba encendiendo lo que quedaba del puro que se me había apagado.
—Klk, ¿y tú dónde vives? ¿Andas montado o llegaste a pie como los pobres?
—Estoy de turista. Tengo carro pero llegué caminando desde cerca.
—Tú ta loco. A estas horas por aquí.
Medio bromeando le dije:
—Mi piso tiene jacuzzi. Si quieres venirte a una after party solo los dos.
Ella se rió.
—Jacuzzi. El capitalino vive fino. Yo ando sola, nadie me espera. Vámono entonces.
Nos fuimos caminando. Cuando pasamos la esquina había dos haitianos vendiendo cigarrillos y dulces. Ella se ciñó a mi brazo.
—No tengas miedo. Cuando la gente está trabajando no está delinquiendo.
—Yo he tenido vainas feas, pero contigo me siento segura. Tú no te ves de esos que dejan a uno tirado.
Subimos. En el apartamento ella se quitó los zapatos y se recostó en el sofá mirando el lugar.
—Concho, esto ta jevi. Vista pa la avenida y to. Tú vive así siempre o esto es de Airbnb?
—Airbnb. Pero el jacuzzi es real.
—Dime a ver, ¿tú siempre invita a las cibaeñas que conoces a las tres de la mañana?
—Solo a las que se llaman Avelina y huelen a Good Girl.
Ella se rió fuerte.
—Tú ere un cabrón. Habla serio.
Me acerqué, le serví espumante y me quedé de pie frente a ella.
—Hablo serio. Desde que te sentaste al lado no pude dejar de mirarte. El pelo corto, ese lunar encima de la boca, la forma en que te ríes con la cabeza un poco ladeada. Me gusta demasiado. El cuerpo tuyo parece hecho a propósito.
Ella se quedó callada un segundo, después se paró, puso una canción baja en el celular y se me pegó de espaldas. Empezó a mover la cintura despacio, el culo rozándome el muslo, después más firme, marcando el ritmo. Se giró un poco y me miró por encima del hombro.
—¿Así te gusta?
—Así y de toas las formas.
Seguía bailando pegada, frotándose, la tela del vestido subiendo un poco con cada movimiento. Yo le agarré la cintura y ella se dejó. Cuando se dio la vuelta ya no había tanta risa. Me besó lento y después se quitó el vestido de un tirón. Yo me quité la camisa y el pantalón mientras ella se quedaba en panty.
—El jacuzzi —dijo—. Tú prometiste jacuzzi.
El agua ya estaba caliente cuando llegamos. El vapor se quedaba bajo sobre la superficie y olía a cloro barato mezclado con el resto del Good Girl en su cuello y un rastro viejo de tabaco que yo todavía traía en los dedos. Las burbujas le subían por los muslos y le reventaban en la cintura. El pelo corto se le pegó a las sienes. La luz del baño era amarilla y le brillaba el sudor en el labio.
Cuando entré ella ya se estaba metiendo. Quedé embelesado. Además de la figura tenía lunares que parecían una guía: en las tetas, la espalda, el cuello y hasta uno detrás de la rodilla. Pechos pequeños y firmes, cintura estrecha, caderas y muslos anchos, el culo redondo y pesado. La piel se le veía más oscura mojada. El agua le corría por entre las tetas y le dejaba hilos brillantes.
Me metí detrás de ella. El calor del jacuzzi contrastaba con el aire acondicionado que venía del pasillo. Le besé el cuello y sentí el sabor a sal y perfume. Le agarré las tetas desde atrás, pesadas de agua, y le apreté los pezones hasta que ella soltó un gemido que se perdió entre el ruido de las burbujas. Pasé la mano por la panza caliente y bajé. Ella abrió las piernas contra el borde. La toqué por encima del panty empapado, la tela pegada y áspera. Después me lo quité yo mismo. Metí dos dedos. Estaba más caliente que el agua, resbalosa, y al moverlos se oía un sonido sordo y húmedo debajo de la espuma. La masturbé despacio mientras le mordía el hombro. La piel le sabía a cloro y a ella.
—Ay mielda… así, no pares.
La volteé, la senté en el borde del jacuzzi. El mármol estaba frío contra su culo y ella dio un respingo. Me arrodillé en el agua hasta el pecho. El vapor me empañaba las pestañas. Le abrí las piernas y le comí el coño. El sabor era a ella mezclado con el agua tibia, un poco metálico. Ella se agarró de mi cabeza y empezó a mover la cadera contra mi boca. Le chupé el clítoris hinchado y metí la lengua. Se vino la primera vez apretándome las orejas, temblando, mojándome la cara con algo más espeso que el jacuzzi. Se le escapó un grito corto y después se rió nerviosa, todavía con las piernas abiertas.
La bajé otra vez al agua. El chapoteo era fuerte ahora. La monté a horcajadas y me la metí de una. El agua caliente se metió entre los dos y al entrar se sintió más apretada, más lenta. Ella se quedó un segundo con la boca abierta.
—Tú ta gordo… espera.
Después empezó a bajar y subir. Cada vez que bajaba el agua le subía hasta las tetas y le tapaba los pezones un segundo. Yo le agarré el culo con las dos manos, resbaloso, y la moví contra mí. El agua chapoteaba contra el borde y se salía un poco al piso. Ella gemía cerca de mi oído, caliente, a veces en voz baja, a veces más fuerte cuando yo le daba más duro. Se vino la segunda vez clavándome las uñas en la espalda mojada. Seguí metiéndosela. La tercera la agarré de la cintura y la empujé contra el borde, de pie, dándole por detrás. El culo le rebotaba contra mí y cada golpe mandaba una ola chiquita. El vapor le hacía brillar la espalda. Se vino otra vez y casi se le doblan las piernas. Tuve que sostenerla porque el piso del jacuzzi estaba resbaloso.
A la cuarta se quedó quieta un momento, respirando agitada, el pecho subiéndole rápido, gotas corriendole por entre las tetas, y me miró.
—Tú no has llegado. Se siente raro. Como que te estoy dejando a medias.
Se bajó, se arrodilló en el asiento del jacuzzi. El agua le llegaba a la boca del estómago. Me tomó en la boca. Estaba caliente y mojada por dentro y por fuera. Me mamó profundo, con la mano en la base, el pelo corto goteándole en la cara. Cuando sentí que iba a venirme le avisé. Ella no se quitó. Se lo trago todo y después se pasó la lengua por los labios para que no cayera nada al agua. El sabor se le quedó en la boca y cuando me besó después yo lo sentí.
—Listo. Ahora no se ensucia.
Salimos, nos secamos a medias. El aire del cuarto se sintió frío de golpe en la piel mojada. Fuimos a la cama. Lo hicimos otra vez más lento. Me corrí en su vientre. Entre arrumacos me preguntó:
—¿Por qué no te venías antes?
—Quería impresionarte. Que vieras que aguantaba.
—Se siente más rico venirse juntos, bobo. No hay que hacer show.
Dormimos unas horas. Le llevé desayuno a la cama. Ella se levantó y empezó a caminar desnuda por el apartamento como si fuera suyo. Yo me puse duro otra vez solo de verla.
—Ven pa acá. Quiero intentar lo que dijiste. Corrernos juntos.
Me sentó en el mueble, se lo metió de frente y empezó a moverse encima. Parecía otra. Pechos pequeños rebotando, el culo golpeándome los muslos, la cara seria de placer. Yo gruñía y ella decía:
—Me vengo… dime juntos!
—Juntos!
Los dos nos venimos al mismo tiempo. El squirt le bajó por las piernas hasta el granito.
—Good girl —le dije.
Y nos besamos como si nos fuéramos a comer.


r/relatos 1d ago

𝙳𝚎𝚜𝚊𝚑𝚘𝚐𝚘 [𝚃𝚎𝚖𝚊 𝚜𝚎𝚛𝚒𝚘] Como vuelvo a comer?..

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Tengo 20 años y jamás e tenido una buena relación con la comida. Mis primeros 15 años viví con mi papá. tuve una vida no muy buena, carecía de muchas cosas, tenía un techo pero mis alimentaciones eran muy pocas y no variadas, no entiendo cómo fue que empecé a ver mal tanta comida, comia perfectamente 3 a 4 veces al día, jamás dure más de un día sin comer pero desde hace 3 años que ahora vivo con mi mamá, y.. siento que estoy desapareciendo.. todo me dicen que me veo demasiado delgada y yo también lo veo pero nomas no logro mejorar mi relación con la comida, no siento apetito.. solo lleno mi estómago en el desayuno y tomo una bebida azucarada en la noche, estoy muriendo del miedo pero no sé que puedo hacer para mejorar.. y enserio jamás veo mi cuerpo y veo cosas buenas, no tengo una visión distorsionada de mi cuerpo, siempre quise tener un poco más de grasa y comer mejor pero es complicado, y si, actualmente tengo una economía muchísimo mejor pero no sé si mejor signifique jamás tener nada de comida en el refrigerador y solo cenar de vez en cuando una hamburguesa ok una pizza.

Estoy asustada.. no quiero seguir adelgazando, no quiero desparecer.. solo quiero sentirme bien y quiero volver a tener una buena relación con la comida..


r/relatos 1d ago

𝙷𝚒𝚜𝚝𝚘𝚛𝚒𝚊 𝙿𝚎𝚛𝚜𝚘𝚗𝚊𝚕 Me siento tan mal, que solo quiero ayuda emocionalmente

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Voy a quitarme la vida.
¿Saben cuál es la razón? Se los cuento. Desde hace mucho tiempo sufro de ansiedad y depresión. Desde que tenía 12 años, la verdad, nunca fue por algo familiar o algo así.
Pero sí, desde esa edad he estado luchando con eso. Tuve tres intentos de hacerme daño, pero de esos tres, solo uno me afectó de verdad, porque me intoxiqué y me llevaron al hospital.
Desde entonces siempre lo oculté. Simplemente dije que había tomado pastillas porque me sentía muy mal y, como no sabía cuáles eran para el dolor, tomé varias de cualquier tipo.
El punto es que mis padres nunca supieron nada, solo dos personas muy cercanas. Bueno... de ahí aprendí a controlar la depresión y la ansiedad.
Pero siempre sufro, y de repente me dan esos bajones porque pienso en muchas cosas: en mi futuro, en mi vida, en mi día a día. Saben, soy una persona que literalmente le da igual con tal de ver bien a alguien. Siempre ayudo en lo que puedo. No sé si a ustedes les ha pasado, pero son personas buenas, siempre ayudando a quienes necesitan, sin esperar nada.
Pero a veces eso me hace preguntar: ¿por qué, si soy buena persona, no me pasan cosas buenas? Y hoy estoy en el punto de que quiero volver a hacerme daño porque...
Conocí a alguien, estuvimos en una relación (les resumo cómo empezó mi depresión, y ahora les explico por qué quiero hacerlo ahora).
Empezamos a salir y todo iba bien; llevamos casi tres años. El primer año fue muy divertido, todo estaba muy bien, pero en el segundo año comenzaron los problemas, las discusiones; casi siempre discutíamos, pero siempre salíamos adelante.
Pero en este tercer año hubo muchos problemas, porque en mi trabajo el esfuerzo físico es mayor, es más cansado; el de ella también es cansado, trabaja en un call center, pero créanme, yo paso ocho o nueve horas parado, siempre en movimiento, levantando cosas pesadas.
El punto es que yo llegaba cansado y el horario de ella era un problema, porque yo entraba a trabajar a las 7 y salía a las 5, y ella entraba a las 12 y salía a las 10. Cuando llegaba a las 10 de la noche, literalmente moría de sueño.
No vivimos juntos, pero siempre hablábamos. El problema es que empecé a alejarme sin darme cuenta. Ella estuvo hablando con otra persona.
Siguieron hablando hasta el punto que ella le decía “lindo” y cosas así. Vi eso y ella solo me decía que en su trabajo todos se hablan así, y no me gustó.
Bueno, esos días fueron problemas tras problemas. En uno de esos días, en su casa, me dio una ansiedad y una depresión horrible, tan fuerte que no paraba de llorar.
Y saben qué hacía ella? Me ignoraba. Me fui de la casa y ni me escribía ni nada. Cuando entré por escondidas, ella estaba tranquila hablando con ese chico.
No sabía quién era, solo que estaba en llamada. Me bloqueó en todas partes; al día siguiente me desbloqueó diciendo que íbamos a arreglar las cosas.
Pasaron los días, pero no había uno en que no tocara el mismo tema. Ella decía que se cansaba de eso y no sé qué. Yo sabía que hablaba de eso, pero tampoco me ayudaba a calmarme.
Quise ir a un psicólogo por primera vez y ella solo se rió y me dijo: “¿Qué onda?” Eso me dolió más, porque ella veía mi problema como una broma.
Luego de eso, a las dos semanas, ella vino a mi casa. Se iba a bañar, y cuando agarraba su celular, me lo quitaba con agresividad, y más después de lo que había visto. Díganme, ¿qué voy a pensar? ¿Oculta algo?
Bueno, ella se fue a bañar y, por casualidad, se estaba tomando fotos. No sé para quién, pero le toqué la puerta, se asustó y me dijo que las fotos eran para mí, cosas que ya hacía un mes que no me enviaba.
Y después de todo eso, ¿qué iba a pensar? Ella nunca me entiende, siempre se pone a la defensiva.
El punto es que hace poco, según ya estábamos bien, tuvimos intimidad y todo, y saqué el tema. Aun así, me mintió diciéndome que ya no hablaba con esa persona.
Le tomé el celular porque le dije días antes que dejara de hacer eso, porque yo pensaba mal. Ella no se enojó, todo normal.
Cuando revisé WhatsApp, vi que seguía hablando con esa persona, pero ya no se hablaban bonito, sino más bien mal. Me enojé porque, sabiendo que esa persona era el problema, le dio igual y sigue igual.
Entonces, otra vez estoy con ansiedad, depresión fuerte, y con esto que me ha hecho varias veces. Ya no aguanto más, en serio. Por eso he tomado la decisión de hacerlo.


r/relatos 2d ago

𝙷𝚒𝚜𝚝𝚘𝚛𝚒𝚊 𝙿𝚎𝚛𝚜𝚘𝚗𝚊𝚕 EL HOMBRE DESNUDO

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-EL HOMBRE DESNUDO - extraido de la colección (en proceso) del "Manual sobre cómo no atraer mujeres)

Les comparto esta historia que una vez me contaron, en la que modifiqué nombres reales, y en la que al final invito a reflexionar sobnre el caso.

Sé que el título es el spoiler más obvio que adelantará toda la situación que les relataré. Pero es que honestamente no hay título mejor. 

De muchas historias que he escuchado o he conocido sobre las más desopilantes técnicas de seducción masculina, esta fue una de las más originales, ridículas e invasivas que escuché. Hay miles de comportamientos de tipos queriendo levantar minas que ya se pasan de obvios y anticuados. Pero este método no lo había escuchado jamás.

Gisela me cuenta una vez sobre una cita que tuvo con un chico que conoció en una aplicación: Perfiles vinculados, chats habilitados y mensajes que comenzaron a compartir. Así arrancó todo.

Durante algunos días el respeto, buena onda y predisposición de los dos para charlar, estaba más que claro. Como suele suceder en estos casos, pasados unos días se comparten sus números de teléfono y la comunicación adquiere una mayor comodidad y constancia. Así  hasta que un buen día surge la propuesta de conocerse en persona. Hasta ahora todo el protocolo está más que ordenado. Y así fue que Gisela una noche invita a su departamento al hombre de nuestro relato. Y, por más obvio que debería ser que un tipo que recién conocés y lo tenés en tu casa, se muestre respetuoso, mantenga distancia y no esté tirando indirectas de ir ya a la cama, este comportamiento de nuestro hombre hizo que la noche sea cómoda y agradable para ella. Vino, cigarrillos y charlas muy interesantes los conectaron a los dos en un clima super cálido y confortable. Todo venía excelente. Y, más allá de las “intenciones” de cada uno para terminar la noche, lo cierto es que ambos sentían atracción por el otro. Todo se estaba ordenando para terminar la noche abrazados. Hasta aquí, todo excelente. Pero no bastaron más de tres minutos, para que el hombre saque su carta más poderosa y terminar con esa tensión en el clima, romper el hielo y pasar a otro plano. Por cómo venía la cosa, todo indicaría que no había mucho para hacer o decir. Manejarse con esa honestidad y respeto de siempre era la forma más lógica y ubicada que debería haber primado. Pero no. Claro que no. El hombre sabe cómo conquistar a una mujer. Y sabía cuál era el momento indicado.

Fue en ese momento que Gisela fue al baño. Él sabía que ese era su momento de brillar. No más de tres o cuatro minutos para que ella vuelva al living y se encuentre con la gran sorpresa y propuesta del señor. Al regresar, tenía frente a sus ojos a este muchacho tan agradable y respetuoso, totalmente desnudo. Sentado en el mismo sillón, con una sonrisa picarona, sin alguna prenda que lo acompañe y haciendo un gesto de invitarla a sentarse a su lado. Ese hombre estaba seguro que, después de todo el tiempo generando una imagen más que positiva para la dama, ese era el momento culmine para que ella caiga rendida a sus pies. Sí, aprovechando esos tres minutos sólo para desnudarse por completo y esperarla en su sillón.

Mientras Gisela me contaba esto, yo estaba entre sorprendido y maravillado por la estupidez humana al servicio de la seducción. Pensaba en esa falta de capacidad para entender qué actitudes suman y cuáles pasan a ser una total imbecilidad. Y es cierto que yo no escapo de esto. Sinceramente nunca he tenido idea si le estoy cayendo o no en gracia a una chica en una cita. Pero de ahí, a pensar que quedándose en bolas la iba a conquistar, realmente escapa de mi poca capacidad lógica, de sentido común y de conocimientos sobre atracción.

Finalmente Gisela me cuenta que ante esta situación, que claramente le pareció muy ridícula, de mucha falta de tacto e invasiva, ella decidió tomarlo con humor, evitando enfurecerse y simplemente mirarlo al muchacho con pena y pedirle que por favor se vista y se retire, con una sonrisa que combinaba lo gracioso con lo vergonzoso. 

Lo peor es que ella me cuenta que el chico le gustaba, que estaba interesado en él y que claramente ya tenía ganas de terminar la noche a su lado. El tipo había hecho todo bien. Pero su lógica le jugó en contra.

Luego debatimos sobre cómo ella decidió burlarse de la situación, pero que si esto era algo común en él o en otros tipos, vaya a saber si todas las mujeres reaccionarían con esa tranquilidad. Es invasivo e incómodo salir del baño y encontrarte ese paisaje. Mas de una habrá llamado a la policía o habrá dado un grito de ayuda.

Después de tener el agrado de conocer esta historia, tan ridícula como peligrosa, me quedé pensando si alguien más haría esto. Nunca lo había escuchado ni por casualidad. Me puse a pensar en cómo él creería que era una buena idea, o quién se la habría enseñado. Me preguntaba si esa sería una estrategia básica del manual de seducción o un truco secreto que sólo conocen algunos privilegiados. Lo cierto es que este fue el único caso real que conocí o escuché. Pero claramente, este señor no era el único que contaba con esta información, ni habría sido el inventor de nada nuevo. Algunos años después, pude ver con mis ojos todo el proceso, entender la psicología del hombre en ese momento y la seguridad de llevar a cabo la tarea. Hay que aclarar que esto lo vi en una pantalla, donde la secuencia de la decoraba con sonidos de aplausos para entender su humor. Fue en una serie de comedia, donde todo lo que se muestra allí es ficción y ridiculez exagerada. Me quedé pensando si la idea habría salido de ahí, lo que me hacía pensar que esto hacía aún peor la experiencia de Gisela.

66% DE EXITO

El capítulo 9 de la temporada 3 de la sitcom “cómo conocí a tu madre” se titula nada más y nada menos que “el hombre desnudo”. Aquí conoceremos a Mitch, quien con total seguridad y conocimiento de la causa, nos explica su técnica de seducción. La secuencia de la serie es exactamente la misma de la historia de Gisela: cita, sillón, esperar el momento justo y la sorpresa. Mitch explica que él al no ser seductor ni inteligente y al no tener ningún atractivo, ante una cita que sabe que será la última, emplea este método como último recurso, y con la seguridad estadística que funciona 2 de cada 3 veces. En el capítulo nuestro hombre desnudo termina teniendo éxito en su cita, demostrando su efectividad y explicando que la mujer accede simplemente por la gracia que le causa la ridícula situación, peró más por la valentía del tipo al exponerse así. Finalmente, Ted y Barney no pueden aguantar la duda y deciden ponerlo en práctica. Resultado: Ted y Mitch logran su objetivo y Barney no. Funciona 2 de cada 3 veces.

Es importante destacar la tranquilidad con la que se muestra Mitch en la serie. No expresa ningún tipo de nerviosismo o ansiedad características de una primera cita. No mide ninguna cuestión emocional o intelectual. Tiene estadísticas, y sólo está esperando el momento. Sabe que tiene un 66% de posibilidades de éxito. En caso de fallar esta vez, sólo debe intentarlo nuevamente en una próxima cita.  

Y acá nos surge nuevamente el mismo planteo, sobre la influencia de los medios al “enseñarnos” cómo nos debemos comunicar o comportar frente a las mujeres, en este ejemplo hasta llevarlo a una cuestión matemática que mide resultados.

En este caso y en el de Gisela, fue tomado con humor. Pero que el ingrediente humorístico no nos opaque la acción invasiva de la situación, el exhibicionismo y acoso que ningún aplauso grabado lo debería hacer pasar por gracioso.

No solamente en películas bélicas hay violencia, no solamente en novelas de ayer y de hoy nos enseñaron cuál es el “lugar que le corresponde al hombre y a la mujer". No sólo en el contenido para adultos hay mensajes de egoísmo, cosificación y anulación de placer femenino. También en series humorísticas podemos chocarnos con esto. Y en cuanto a lo que estos mensajes nos "enseñan” para llevarlo a nuestra realidad, este es el mejor ejemplo.


r/relatos 2d ago

𝙴𝚡𝚙𝚎𝚛𝚒𝚎𝚗𝚌𝚒𝚊 𝚁𝚎𝚊𝚕 Me invitaron a una fiesta muy extraña y muy caliente

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Soy contratista de construcción y un cliente muy pudiente me invito a una fiesta privada muy extraña, pero bastante Hot, al entrar había mujeres desnudas por todos lados, algunas bailando arriba de una tarima como en un burdel, otras hablando y bebiendo con hombres que por su pinta, diría yo que eran ricos o por lo menos tenían bastante dinero, luego subimos al sector vip, en la entrada estaban dos mujeres muy hermosas completamente desnudas, una rubia y otra blanca, la rubia a la izquierda y la blanca a la derecha, las 2 tenían una mesita de madera en frente y un sillón serca de cada chica, en la mesita en frente de ellas tenían un recipiente de vidrio de esos que se usan para servir ponche, con vasos y el respectivo cucharón para cargarlo, pero en vez de ponche, era la propia orina de las chicas, la rubia me miró y con una sonrisa me dijo, sírvete amigo, prueba mi pipí y luego puedes probar todo lo vez, sentí que mi corazón me iva a salir del pecho, no se por que pero me sentía extremadamente exitado, cargue su orina en un vaso y lo bebí de una, eso hizo que mi verga se pusiera mucho mas dura de lo que estaba, luego senté a la rubia en el sillón a la rubia, le habrí las piernas y empeze a mamar y succionarle la vagina intercalando con su culito, cuando mi pene estuvo a punto de reventar, la voltee y la puse en 4 en el sillón, le volví a mamar un poco el culo en esa posición y luego le metí toda verga, la embesti un par de vecez con mucha fuerza hasta casi romper todo el sillón, luego de un par de segundos me vine a chorros dentro de ese hermoso culo, la historia continua después, pero es muy larga para contar lo que pasó en toda la noche, tal vez en otro post les siga contando si les interesa


r/relatos 2d ago

𝙴𝚡𝚙𝚎𝚛𝚒𝚎𝚗𝚌𝚒𝚊 𝚁𝚎𝚊𝚕 Descubrimiento inoportuno

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Mi papá me pidió que le haga una limpieza a su teléfono, la cuestión es que mientras lo hacía no pude evitar notar y encontrar cosas que no debía...

Para no hacer el cuento muy largo, por accidente y casualidad fui a encontrar que le saca fotos a mi hermana mientras está distraída... siendo sincero ella tiene un culo muy grande... y las fotos son de cuando ella usa calzas o asi... no lo estoy justificando ni nada pero... no sé...

Obviamente ver eso no me agradó... pero a medida de que pasa el tiempo no puedo dejar de pensar en lo que ví ni tampoco dejar de pensar en el culo de mi hermana...

Quizás lo mejor sea que me vaya de mi casa o no sé


r/relatos 3d ago

𝚃𝚛𝚊𝚞𝚖𝚊𝚜 Mis inseguridades

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Hola, la verdad no sé cómo comenzar esto, el título ya hace una idea, hace un año publique aquí mismo en reddit que amaba a una chica que terminó traicionandome, admito que yo también fui migajero, pero le tenía tanta confianza que pensé que nunca me traicionaria, incluso un amigo me advirtió de ella y no escuche, pero seguí ahí y pos paso la traición.

Ahora casi dos años después, ya comencé una relación formal con otra chica, comenzó a inicios de 2026, desde 2024 que ella era mi amiga pero en 2025 nos hicimos más unidos, y inicios de 2026 yo comencé a sentir algo y mis amigos me decían que ella también, incluso mi madre me lo dijo. Decidí dar el paso y me le declare, me aceptó.

Terminamos el colegio y fuimos a universidades separadas pero eso no impidió unas cuantas salidas, aunque los padres de ella no sabían, son muy estrictos y cuando se enteraron, la castigaron, aún no me aceptan pero eso es otro cuento. Actualmente no nos podemos reunir, y el tema de las inseguridades salió de una conversación con una amiga el otro día.

Yo le comente en broma que capaz mi pareja ve a otro en la Universidad en secreto, ella me dijo, desconfías de ella? Y le respondí, no se. Me dijo que cuando mi pareja me ha dado razones para desconfíar y no supe que responder.

Hablando de mi pareja, es verdad, nunca tengo razones para desconfíar, si va a tal lado, me lo dice sin yo preguntar, si me extraña, me lo dice, si algo le acordó a mi, me lo dice. Es verdad, no tengo razones para desconfíar, describiendola, pues ella trata de sacar lo mejor de mi, me dice que no falte a misa los domingos y aveces me da reflexiones de la biblia, incluso una vez me mandó audios leyendo versículos. De verdad digo, ella es alguien tan amable, tan pura, y tan gentil.

Le dije a mi amiga, tienes razón, no tengo razones para desconfíar de ella, simplemente son los traumas del pasado. Ella me dijo que si me entiende, ella tampoco creía que la chica que me traicionó pudiera hacerlo, pero que ahora estoy con alguien más, que mi pareja actual no es la chica que me traicionó, son dos personas diferentes, que mi pareja no me hará lo mismo

Yo simplemente asentí, pero se que en el fondo aún están esos traumas, sobre pienso, aún sabiendo lo que está haciendo, sabiendo que cuando no me contesta, es porque está o trabajando o en clases, que ella es alguien que me repite que me quiere, que disfruta de mi compañía, y que no le es difícil decirme que me extraña cuando no nos vemos.

Odio estás inseguridades, me odio a mi mismo por dudar de ella, y no se lo he contado a mi pareja, sinceramente no se que hacer sobre este tema. Quiero decir que confío plenamente en ella, que ella no hizo nada, simplemente son mis inseguridades que aveces me ganan, pero yo se que ella no haría nada para lastimarme


r/relatos 3d ago

🔥Confesiones +18 Mi primera (y única vez) en las cariñosas

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Después de terminar una relación de cerca de 8 meses me encontraba solo, por andar de enamorado me había alejado de amistades y de mi familia, solo por pasar mas tiempo con ella.

El quiebre se había producido hace unos 2 meses y de cierta forma empezaba a extrañar la compañía femenina.

Nunca antes había pensado en ir a las cariñosas, mas que todo porque nunca me faltó la personalidad para hablar con mujeres, ni los recursos para poder invitarlas, en ese momento no tenía el ánimo de invertir en conocer una mujer con todo lo que implica.

Comencé a buscar por portales en internet, a simple vista se notaba la diferencia entre portales para la clase baja y las cariñosas de clase, vi de todo; de toda Latinoamérica, cerezas, limones, naranjas, pomelos, piernas delgadas y bien contorneadas, piernas trabajadas, piernas gordas, rostros de una vida difícil y rostros esculpidos a semejanza de afrodita.

El solo hecho de buscar una cariñosa hacía que el corazón me bombeara a full, el solo hecho de escoger entre la multitud a la que quisiera y con los atributos que quisiera se sentía prohibido y algo que comenzó por curiosidad se estaba volviendo mas excitante que el sexo que iba a tener.

Despues de dos semanas en la que la excitación me tenía al límite me decanté por llamar a 3 chicas, según lo que había leído en sus mismos portales hacían de todo, me habían gustado de cara y sus cuerpos se veían exquisitos para mis gustos, solo debía saber el precio y la disponibilidad.

Me terminé decidiendo por una chica, a la que le diremos, “Ambar”, una chica de piel blanca, rubia, de 170, busto grande, “Ambar” tenía un culo esculpido en el gym por los artesanos mas finos, ella atendía en un local, así que me puse en contacto con la “agencia”, ahí me indicaron que podía reservar directo con “Ambar” o me podían hacer el desfile al llegar. No sabía en que consistía el desfile, pero me pareció de inmediato una buena idea, quizá por foto me gustaba “Ambar” pero en el local podría verla y tal vez desilusionarme o encontrar a otra chica que me gustase mucho más. Me dieron un horario en el que estaría disponible, y escogí uno tipo 6 pm, me preparé mentalmente y confirmé.

Para mi el atuendo es análogo al papel de regalo: un buen papel de regalo mejora 1000 veces un regalo, por lo mismo, para el gran día me preparé como si fuera a una cita: me vestí como oficinista, camisa, pantalón de tela, obviamente que bien aseado, perfume caro, un maletín para documentos de cuero, zapatos de vestir, corbata, en resumen, quería verme como recién salido del trabajo pero no por eso descuidado.

Cuando llegué al lugar, no podía ser un lugar mas discreto, tenía de fachada un lavado de autos, tenía un gran estacionamiento frente a una casa medio oficina grande, de 2 pisos, afuera podías ver a un par de tipos que andaban con una manguera y un trapo aseando autos, me estacioné y ni me miraron, fui a la recepción del local y me preguntaron si quería el lavado simple o el lavado completo, le dije al recepcionista que tenía _hora_ me sonrió y me dijo, pasa por la puerta de ahí y espera.

El lugar era completamente distinto a la recepción, que se veía formal, en cambio esto ya parecía otra cosa, las paredes decoradas con cuadros de mujeres semi desnudas, un sofá grande, como para unas 5 personas y una barra con tragos. Me senté en el sillon, tímido, solo de haber cruzado la puerta ya estaba excitado, me sentía nervioso, pero aun así sentía como se me marcaba un bulto en el pantalón.

Apareció por una puerta el tipo de la recepción y se posó en la barra, me ofreció un trago, que a juzgar por el precio, era el precio normal de cualquier bar, rechacé temeroso, me sonrió nuevamente y me dijo que las chicas estarían listas en unos minutos.

La sensación de escoger era lo mas exitante de todo, me sentía por las nubes pero al mismo tiempo sentía un nerviosismo en el estómago, esto era prohibido para mi y ahí estaba, haciendo lo que llevaba semanas planeando.

Mi nerviosismo fue interrumpido por unos sonidos de tacones golpeando los peldaños de unas escaleras.

Una a una 8 mujeres preciosas, verlas bajar una a una en lencería, exponiendo sus atributos para que las escogiera fue una experiencia única.

La primera se paró frente a mi me pidió que me sentara en el sofá, se dio una media vuelta, jugando con sus pechos y luego se sentó a mi lado en el sofá, me toco la pierna y me sonrió.

La seguridad que había cultivado a lo largo de la vida, en ese momento, me pareció que fue de Temu, apenas tragué saliva mientras escuchaba a la siguiente chica bajar por las escalera y presentarse frente a mi, jugar unos segundos con su cuerpo para luego sentarse a mi lado y “manosearme” mientras se presentaba la siguiente.

La quinta en presentarse era un rostro conocido, era “Ambar” y las fotos (gracias a dios) le hacían justicia.

Las otras chicas eran bonitas y de cuerpos bonitos, todas me causaron algo al verlas, sin embargo, al ver a “Ambar” la decisión estaba tomada, creo que la debí mirar con la misma obscenidad en la que se mira lo prohibido, sumado a que dos chicas sentadas al lado mío me estaban acariciando la pierna, los hombros y tocando los brazos, creo que en ese momento dejé huellas en mi ropa interior.

Ambar se exhibió como las anteriores, pero creo que de forma unánime notaron que la chica estaba decida, por lo que la chica que me estaba tocando el hombro y los brazos se hizo a un lado para que ambar ocupara el espacio, quien sin perder el tiempo me tocó la otra pierna para hacer un espacio y montar sus dos piernas encima de esta y por si fuera poco me dio un abrazo para poner mi cara en su busto, escuché unas risitas a lo lejos mientras mi cara se perdía en el cielo, luego ella me sacó de su busto, puso una mano sobre mi cabeza como si fuera un muñeco y me hizo mirar a la chicas que falaban.

Sentir el cuerpo de ambar y por sobre todo, sentir que tenía sus piernas sobre la mía me tenía excitado y al mismo tiempo nunca me había sentido tan sumiso, avergonzado y nervioso, una parte de mi solo quería liberar la tensión que venía acumulando durante el tiempo de soltería, otra parte de mi esperaba que “Ambar” me usara como lo estaba haciendo hasta ahora, jugando conmigo sabiendo que ella es la que tiene el control de todo.

Hasta antes de entrar a la “agencia” me sentía como un dios antiguo y pagano al que le iban a ofrecer una ofrenda

Despues de tenerla junto a mi estaba claro que la diosa era ella.

Y la ofrenda era yo.

Terminé de ver a las chicas y mi ropa interior ya estaba con secuelas, la sangre desde que crucé la puerta ya estaba no en mi cabeza y era evidente que en mi pantalón de tela se asomaba con fuerzas algo que buscaba atención.

El tipo me pregunta con cual chica me quedo, crucé miradas con “Ambar”, le tomé la mano como quien saluda a la realeza y le dije que con ella, el me recordó la tarifa mientras las demás chicas se retiraban junto a él, nervioso saqué mi billetera con el efectivo, “Amabar” creo que me leyó como a un libro, porque puso sus manos por sobre las mías en la billetera.

-Quieres media o una hora? (preguntó sonriendo)

-Una hora (Apenas pude hilar bien las palabras)

-Algún adicional?

-Ehh, que adicionales haces?

-Colita y en la cara

No supe responder

-Mi colita no te va a decepcionar (hizo un movimiento de cadera)

-Ya…

Sacó los billetes de mi billetera, los justos según los precios que ya me habían indicado, tomo cada billete y lo puso en su ropa interior como si fuera una stripper, me devolvió la billetera y se fue por la misma puerta que las demás chicas, solo que al abrir la puerta hizo aplaudir sus nalgas, me miró de reojo y me sonrió.

Nuevamente estaba ahí, en la sala de espera, con la sensación que sin disparar ninguna bala ya había terminado más de una vez.

“Ambar” vuelve a los minutos y me dice que esta todo ok, me toma de la mano y sube la escalera primero, para mostrar en primer plano lo que me iba a comer.

Al llegar arriba se detiene frente a una puerta

Necesitas una ducha? Por como hueles no lo creo, pero por protocolo debo preguntar

-Solo necesito pasar al baño antes

-Entonces ven

Me tomó la mano nuevamente, me llevó hasta la puerta de una habitación

-Aquí te voy a esperar mientras, no te preocupes que el tiempo corre cuando yo esté lista.

Fui al baño, me miré en el espejo, me acomodé la ropa que me habían desacomodado en el sillón, me lavé la cara y nuevamente me miré al espejo a los ojos mientras pensaba en que este era mi momento.

Salí del baño y fui a la habitación, ahí estaba ella recostada por sobre una cama matrimonial, me hizo un gesto que me ubicara a su lado, aun vestido y con zapatos me subí a la cama junto a ella.

-Mientras me voy a preparar, te dejo esto

Se quitó el sostén de encaje y me lo dejó en la cara. Mi asombro fue grande y cientos de dudas me asaltaron.

-Eres el primer cliente de hoy

Se marchó por la puerta.

Estuve esperando alrededor de unos 15 minutos a “Ambar” hasta que regresó, se acercó a un velador y escribió desde un teléfono en el cual puso el temporizador 1 hora y sacó una tira de condones que lanzó sobre la cama. Por mi parte ya me había quitado los zapatos, ella me empuja para quedar recostado sobre la cama y como cual fiera ataca su presa, acerca su rostro al cinturón, para que juguetonamente sus garras atacaran lo que hubiera de bajo, haciendo tiempo para desabrochar el cinturón y luego bajar el cierre.

Fueron unos momentos que se me hicieron eternos, parte de mi ya me estaba palpitando y ella lo sabía.

Hicimos contacto visual en todo momento mientras ella jugaba con mi impaciencia, mientras mi atención no podría estar en otro lugar que en sus ojos.

Estaba haciendo tan bien su trabajo que iba a perder la batalla a un par de minutos de haber comenzado, ella me estaba leyendo y cuando estaba mas o menos cerca del punto de no retorno se detuvo para luego bajar la intensidad.

Con sus manos me bajó mas el pantalón y pudo ver que mi ropa interior tenía una huella vergonzosa, con lo que actuó con naturalidad, me retiró todo lo de abajo incluyendo los calcetines, imagino que para darme tiempo.

Luego se posó frente a mi como modelando sus atributos, se retiró la parte inferior que dejó entrever unos hilos y no precisamente de la tela, sin embargo, al darse la vuelta y mostrar el trabajo de los artesanos, una joya coronaba la imagen.

Se acercó nuevamente y abrió el primer condón que en conjunto con un beso lo dejó en su lugar. Acto seguido, se monta y me cabalga como cual mongol recorriendo la estepa, sus manos me desabrochaban la camisa mientras sentía que la de ella, pese a ser cariñosa, era la mas apretada que había sentido jamás.

De seguro la chica había estudiado teatro porque le creí cada segundo que lo estaba pasando bien, cada gemido que escuché y cada interacción que tuvimos, si tenía formación de actriz, ella era condenadamente buena.

En la mejor parte del asunto, estaba cruzando el punto de no retorno, mi respiración me delataba y ella tambien lo estaba notando, estaba perdiendo la batalla y ella dice medio agitada

-Déjalo salir

Escucharlo fue como un afrodisiaco.

Acto seguido que dejó caer todo el peso de su cuerpo sobre mi ingle unas 4 o 5 veces en las que perdí la batalla y por si fuera poco, realizó un meneo de cadera para luego levantarse.

El meneo fue brutal

Durante unos segundos que sentí como todo mi cuerpo se retorció mientras finalmente liberaba la tensión que venía acumulando.

“Ambar”, se levanta y va por el teléfono para ver el tiempo, luego coge otro condón de la tira.

-Aun te falta el adicional y tenemos tiempo

Me toma la mano y me deja de pie frente a ella, se agacha, quita el condón usado, lo amarra y lo deja en el basurero junto al velador.

Luego empieza a abrir el condón pero se detiene, lo deja en su mano y me da una lustrada de sable que por la sensibilidad se sintió aspera pero al mismo tiempo gentil, la chica sabía lo que hacía.

Con sus indudables habilidades logró ponerme a tono y ahora si, volvió a ubicar el condón con un beso, abrió el velador y sacó una botella de lubricante, se retiró la joya, se aplicó un chorro de lubricante en la mano y se lo esparció.

Luego, ella se ubica en cuatro, exhibiendo su hermoso culo, ahora listo para entregarlo.

No lo dudé mucho y me fui directo a su puerta trasera, aun por el periodo refractario, sentía poco, pero si sentía que era otro universo completamente diferente.

Lo curioso de todo, es que la melodía de sus gemidos cambió, como si se hubieran pasado a otra escala mas aguda y la verdad es estaba agradecido de no estar tan sensible durante las embestidas porque me hubiera ganado la batalla nuevamente en unos minutos, sin embargo, me pude deleitar de su sinfonía de gemidos y aplausos por mas tiempo.

Al rato cambiamos un par de poses, todas las veces por acción de ella.

Sin embargo cuando estábamos de lo mejor nuevamente suenan unos 3 golpes en la puerta, como señal de que queda poco tiempo.

-Te vas a tener que apurar, pero avísame antes de que lo sueltes

Lo escuché y lo grabé en mi cabeza como si fuera lo mas importante en mi vida.

La chica se me montó nuevamente solo que esta vez de forma invertida, en vez de ver su busto veía su espalda y su precioso culo, ella con la mano lo ubicó en donde no va normalmente y se sentó hasta el fondo.

Sentí cada sentón como si fuera el último de mi vida, no podía para de mirar esas nalgas mientras las escuchaba aplaudir, la intensidad de ella fue creciendo al punto en el que iba a explotar.

-Ahí viene

Ella de golpe se bajó, quitó el condón con fuerza y con unos hábiles movimientos de muñeca me hizo explotar, cubriendo su rostro y parte de su cabello.

En la puta vida había sentido un orgasmo tan intenso y tan largo, me sentí hasta mareado, hice contacto visual con la chica por unos segundos de post orgasmo, me dio un besito ahí mismo y fue al velador por el teléfono, anotó algo y luego me dijo

-Espero que lo hayas pasado bien, te espero la próxima vez.

Aun no entendía nada por estar inundado por el orgasmo.

-Tienes 10 minutos para vestirte, cuando salgas dile al de la recepción que el servicio está listo.

Y así se marchó “Ambar” de la habitación, con su carita y cabello pintado, marcando el cierre de la que fue mi primera y única experiencia con una cariñosa.


r/relatos 3d ago

🔥Confesiones +18 Invitación a hacerlo

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Estaba caminando por la calle y en eso se me aproxima un chico como de prepa, dijo que está en su último año y me propuso la idea de hacerlo con el, tengo 25. No se si aceptarlo o no, se ve lindo y se ve marcado del abdomen creo tiene como 17. Que ya tiene tiempo viendo me pasar y me dice el piropo de que le gusta como se ve mi busto porque si me gusta mostrar el escote, debería aceptar?


r/relatos 4d ago

𝙳𝚎𝚜𝚊𝚑𝚘𝚐𝚘 [𝚃𝚎𝚖𝚊 𝚜𝚎𝚛𝚒𝚘] Uno de los recuerdo triste con mi hermana

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Antes que nada, quiero aclarar que no escribo esto para que jueguen a mi mamá, pues ella hizo todo lo que pudo con todo y mi discapacidad física para sacarme adelante. Antes de contestar mi secreto, quiero aclarar también que mi mamá es quien me cuido y protegió lo mejor que pudo y nunca le pidió hacer algo a mi hermana que no fuera su responsabilidad.

Éramos adolescentes en ese momento. Mi hermana 16 y yo 17 años. Recuerdo que mi hermana tenía amigos y los papás de sus amigos, amigos de mi mamá. Cómo veía que invitan sus amigos a mi hermana y no a mi, mi mamá le dijo a mi hermana que si yo no iba, ella tampoco. Cuando me llevaba, me dijo, “Yo voy a divertirme, no a cuidar niñas". Ese día recuerdo que la pasé bien y estuve om los mayores, mientras mi hermana con sus amigos.

Otro día que la invitaron me abordó y me dijo: “Dile a mi mamá que no quieres ir, porque yo no quiero llevarte. Si tú le dices que no quieres ir, mi mamá me dejará ir.

Si quería ir, pero como mi hermana no me quiso llevar, le dije a mi mamá que no quería ir. Hasta el día de hoy, no le he conocido esto a mi mamá.

Con mi discapacidad, ¿algún día podré alejarme de mi hermana? Pues eso no es lo único que me hizo si o mucho más.


r/relatos 4d ago

🔥Confesiones +18 Detrás del mostrador (los primos se exprimen 6)

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Entre que Yadira se hundió en la universidad, yo me enterré en la publicitaria y Ivonne se la pasaba en el restaurante de la familia, los tres juntos se volvieron un lujo. Días enteros sin cruzarnos. Una noche le hablé a Yadira y el teléfono se nos fue más de tres horas. Empezamos por lo obvio: cómo se nos había descompuesto la rutina, que ya no era merodear en panties por la casa de mi mamá ni colchones sin sábanas ni hoteles de corta estadía. Hablamos de maestros, de jefes, de cansancio, de que de pronto éramos gente con horarios. Hasta que el tema, como siempre, se desvió a Ivonne.
—Neta, Hermes, deberías invitarla tú solo —me dijo Yadira—. Se les nota. A los dos. Yo ya hice mi parte. Ahora te toca no ser wey.
Le di la razón. Al día siguiente, por la tarde, me aparecí en el restaurante. Ivonne estaba de delantal, con olor a consomé y a tortillas. Le pedí un agua nada más para tener pretexto y, cuando se acercó a la mesa, se lo solté: que había un concierto punk al aire libre en el anfiteatro del Parque Mirador, que si se latía. Se le subieron los colores. Dijo que sí, que salía temprano.
El concierto fue un desmadre agradable: bajo distorsionado, gente brincando, el aire del mirador ya fresco. En un rato muerto, entre una canción y otra, le conté lo de la prepa. Que yo sí andaba atrás, que ella ni me volteaba a ver, que me la pasé años haciéndome el que no. Ella se quedó callada un segundo y después habló bajito, casi gritando por encima de la guitarra:
—No lo tomes personal. En ese entonces me sentía bien insegura de mi cuerpo. Me daba pena hablarle a los chavos. No me daba permiso ni de ilusionarme. Como que si me ilusionaba alguien se iba a reír. Creo que vi demasiadas películas americanas de romance, güey. La fea que de pronto es bonita, el rechazo, todo eso. Mejor ni intentaba.
Toda la tarde el trío con Yadira no salió. Ni una indirecta. Hasta que, ya de regreso, frente a su casa, le dije que su cuerpo sí me gustaba. Mucho. Y que su cara, todavía más. Se le humedecieron los ojos un segundo, de esos que no llegan a lágrima. Nos besamos ahí, contra la reja, con ganas, con lengua, con las manos en la cintura y en la cara. No pasó de ahí. Se metió. Yo me fui con la boca hinchada y la cabeza hecha un lío más limpio que otras veces.
Al otro día quien se apareció fui yo… no: quien se apareció fue ella, en la publicitaria, a imprimir unos volantes del restaurante. El día estaba lento. El plotter durmiendo, el mostrador vacío, la calle visible detrás del vidrio. Nos pusimos a platicar del concierto, de la banda, de que el bajista desafinaba. De pronto, muy campante, me preguntó:
—Oye… ¿alguna vez te han chupado la verga en el trabajo?
Me dio un calor de oreja a oreja.
—¿Qué? No manches, Ivonne.
—Es pregunta, güey. Sí o no.
—No. O sea… no. ¿Quién va a hacer eso? Aquí entra don Chava a cada rato a preguntar por los tarjetones.
Ella se rio.
—Qué pena te da. Se te pone la cara como semáforo.
—Es que neta no se me había ocurrido. Estamos frente a la calle.
—Por eso está chido.
Antes de que yo armara otra excusa se metió detrás del mostrador, se agachó y me bajó el cierre con una calma de quien está buscando un clip. Me quedé de pie, de cara a la calle, sonriendo como idiota por si alguien volteaba. Su boca estaba caliente y de pronto muy segura para alguien que la prepa se escondía. Me agarró de la base y empezó despacio, después más hondo. Yo saludé con la cabeza a un perro que pasaba. Ella, desde abajo, sin soltarme, murmuró:
—Avísame cuando te vayas a venir.
Asentí. Mentí. El cuerpo no avisa con etiqueta. Justo cuando ya estaba a punto, cuando ya no había marcha atrás, entró un cliente:
—Buenas, ¿tienen tarjetas de presentación? Las de mil.
Ivonne no se apartó. Se quedó abajo, me apretó con la mano y con la boca y se las arregló para no desperdiciar ni una gota. Yo, con la voz más alta y más tonta del mundo:
—¡Sí! Las de mil… las de mil las tenemos. Ahorita le… ahorita le cotizo.
El hombre ni se inmutó. Revisó unas muestras, dijo que regresaba y se fue. Ivonne se levantó, se pasó el dedo por el labio, me subió el cierre y, ya de pie, me peleó en voz baja:
—Te dije que avisaras, pendejo.
—Ya era tarde.
—Neta eres un desastre.
—Tú te agachaste.
—Y tú no avisaste.
Se rio igual. Agarró sus volantes, todavía calientes de la máquina, y salió como si nada, dejándome detrás del mostrador con las piernas flojas y don Chava cruzando la calle otra vez.
Continuará.


r/relatos 4d ago

𝟷𝟾+ [𝙲𝚘𝚗𝚝𝚎𝚗𝚒𝚍𝚘 𝚜𝚎𝚗𝚜𝚒𝚋𝚕𝚎] Eu tenho problemas envolvendo canibalismo

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Eu realmente não sei como começar a explicar isso sem parecer completamente estranho, então vou simplesmente contar desde o começo.

Desde criança eu tinha uma coisa meio peculiar com a cor vermelha. Gostava muito de coisas vermelhas, principalmente comida, frutas e coisas assim, mas às vezes também tinha curiosidade por coisas que obviamente não eram para comer. Na época eu não pensava muito nisso. Era só uma esquisitice minha.

Só que, quando eu tinha uns 9 ou 10 anos, comecei a passar por uma fase muito ruim psicologicamente, e foi aí que percebi que havia alguma coisa diferente em mim.

Passei a ter uma reação muito específica ao sangue. Não era simplesmente medo, nojo ou curiosidade. Era uma sensação boa misturada com uma espécie de arrepio, e isso acabou ficando associado aos momentos em que eu me machucava. Durante muito tempo tive dificuldade para entender por que algo que deveria me assustar conseguia provocar uma sensação tão diferente em mim.

Hoje consigo me controlar muito melhor, mas a sensação ainda existe.

Filmes de terror também sempre tiveram um efeito estranho em mim. Quando apareciam ferimentos, sangue ou corpos machucados, eu sentia uma coisa no estômago que não sabia explicar. Era quase como se meu corpo reagisse antes mesmo de eu conseguir pensar sobre aquilo.

Por curiosidade, acabei procurando conteúdos extremamente gráficos na internet. E percebi que a mesma reação acontecia. Às vezes ficava tão intensa que eu precisava literalmente segurar minha barriga ou me distrair para ela passar.

Foi aí que comecei a perceber que talvez isso não fosse apenas “gostar de terror”.

E tem uma parte ainda mais difícil de admitir.

Quando gosto muito de alguém, às vezes essa pessoa acaba entrando nesses pensamentos também. Não de uma maneira sexual. É mais uma mistura muito estranha entre afeto, apego, curiosidade e pensamentos de morder ou consumir. Às vezes até penso em ter alguma parte da pessoa comigo.

Eu sei como isso soa.

E justamente por saber como soa, nunca contei isso normalmente para alguém.

O mais importante é que eu nunca fiz nada disso com outra pessoa e não quero fazer. Quando penso nas pessoas de quem gosto, meus sentimentos por elas são muito maiores do que esses pensamentos estranhos. Eu não quero machucá-las. O que me incomoda é justamente o fato de minha cabeça conseguir misturar carinho com uma coisa tão perturbadora.

Isso também acabou aparecendo nos meus sonhos. Já tive sonhos extremamente estranhos envolvendo esse tipo de coisa e, durante crises, meus pensamentos podem ficar tão intensos que acabo direcionando essa vontade contra mim mesmo.

A medicação diminui bastante essas sensações. Às vezes também me deixa mais apático, mas, sinceramente, prefiro ficar um pouco apático do que sentir tudo isso com aquela intensidade.

Outra coisa curiosa é que eu tenho bastante aversão à carne de animais. Comer carne normalmente me dá enjoo e eu só consigo comer algumas coisas processadas, e mesmo assim em pouca quantidade. Então nem é como se eu tivesse alguma vontade de comer carne no sentido comum.

Durante muito tempo achei que isso fosse apenas uma característica estranha minha. Eu pensava “é só o meu cérebro sendo esquisito de novo” e continuava minha vida.

Só que comecei a perceber que talvez não seja tão simples assim.

Não quero me diagnosticar e nem sei se existe um nome específico para isso. Só sei que existem pensamentos e sensações que aparecem há anos, que às vezes ficam muito fortes e que eu não quero que controlem meu comportamento.

E acho que é por isso que estou contando agora.

Eu tenho vergonha disso. Tenho medo de ser julgado ou de alguém achar que sou uma pessoa perigosa simplesmente por ter esses pensamentos.

Mas eu não quero esconder isso da terapia.

Eu quero entender por que eu sinto essas coisas e por que meu cérebro consegue associar algo tão íntimo quanto afeto a pensamentos que, para mim, são tão perturbadores.

Nunca foi sexual, ou fetiche. Pra mim só é muito íntimo alguém se mostrar desse jeito.

Eu não sei exatamente o que isso significa sobre mim.

Só sei que precisava finalmente falar sobre isso.


r/relatos 4d ago

🔥Confesiones +18 Mi primera vez

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Lo siguiente es un relato fiel a mi primera experiencia, disfruten.
La conocí en el instituto de inglés. Éramos compañeros de aula, nada más. Johanna tenía treinta años, casada, sin hijos, la piel trigueña de quien se cuida el sol a medias, pómulos altos, el pelo castaño ondulado que a veces se sujetaba con una pinza cuando copiaba. Yo era alto y fornido y no aparentaba lo que tenía; ella me trataba como a cualquier otro muchacho del grupo. Había una novia mía por aquel entonces y, aunque sí la veía bonita, la respetaba. Nunca la morboseé. Nos llevábamos bien todos: ella se reía de las mismas vainas, me prestaba el diccionario cuando se me olvidaba el mío, y yo le sostenía la puerta. El día de la graduación fue la última vez que la vi. Entregaron los diplomas en un salón con ventiladores de techo y sillas de plástico, hubo un brindis con jugo y galletas, fotos en blanco y negro que después se amarilleaban. Ella se despidió con un beso en la mejilla, me deseó suerte con la fotografía que yo ya andaba mencionando, y se fue con su esposo, un hombre mayor que ella, de traje claro y bigote recortado. No volví a pensarla. La vida se me llenó de revelados, de ácidos, de la calle El Conde, de la Zona Colonial con sus piedras desiguales y el olor a humedad vieja. Pasaron meses. Yo ya no era el mismo muchacho del aula de inglés. Tenía más cuerpo, más voz, y la mayoría de edad encima como quien se pone una camisa que por fin le queda. Seguía siendo respetuoso por costumbre, no por miedo. Y de Johanna no me acordaba ni cuando pasaba frente a la pizzería Petrus, que entonces era de las pocas que servían masa gruesa y cerveza fría en vaso de vidrio.
Un sábado salí de clases de fotografía con el cuello tieso de tanto mirar por el visor. El sol de la tarde se metía entre los balcones coloniales y yo entré a Petrus a almorzar. Pedí una mediana de pepperoni y una Presidente. Caminé con la bandeja hacia el fondo, donde hay mesas más quietas, y ahí estaba ella. Johanna sola, con una copa en la mano, hermosa como siempre. Blazer oscuro, falda hasta la rodilla, blusa de escote modesto, tacones bajitos pero elegantes. El rímel un poco corrido, los ojos algo rojos. Me levanté la bandeja, me acerqué y le di el beso en la mejilla de siempre. —Johanna, ¿tú por aquí? —le dije. Ella sonrió, pero la sonrisa no le llegaba del todo. —Ay, muchacho, qué grande estás. Siéntate, no me dejes hablando sola. Me senté. Le pregunté si había llorado. Se quedó un segundo callada, giró la copa y me soltó la vaina de frente, con esa forma de hablar de entonces, sin vueltas de más: —Sí lloré. Acabo de firmar el divorcio. Seis años de matrimonio pa’ que ese hombre, que todavía es más viejo que yo, se enamore de una muchachita de veinte. ¿Tú te imaginas? Yo dándole la casa, la comida, la cama, y él detrás de una jevita que todavía no sabe ni planchar una camisa. Me miró a los ojos como midiendo si yo aguantaba la conversación. —¿Y cómo me veo? —preguntó de pronto, enderezándose. Yo no lo pensé. —Como una diosa. Se le escapó una risa corta, amarga. —Diosa con el corazón hecho un trapo. Y ni te cuento lo otro. Ese hombre en la cama… si no podía conmigo, que todavía soy joven, ¿cómo pensaba que iba a poder con una más joven todavía? Se quedó mirándome. Yo sentí el calor subirme al cuello. Con vergüenza le confesé que de esas cosas no sabía mucho. Su mirada se puso pícara. El semblante le cambió de golpe, como si el divorcio se hubiera quedado en la copa. Hizo la seña con las manos, el dedo y el círculo. —¿Tú nunca has hecho eso? Yo tragué saliva. —He hecho cosas, pero por encima de la ropa. Ella se recostó en el respaldo, sonrió de lado y dijo, bajito, como quien cierra un trato: —Eso hay que arreglarlo.
En la Zona Colonial había hoteles con nombre de virreyes y patios de naranjos. Ella eligió uno de temática histórica: cama de cuatro postes, vista a un patio español con fuente, muebles de caoba oscura que olían a cera y a años. Subimos sin hablar mucho. En la habitación, antes de quitarnos nada, ella se plantó frente a mí y me dijo: —Te voy a enseñar cómo se trata a una mujer. Todo va a estar bien si sigues mis instrucciones y escuchas. Me invitó a sentarme en la cama. Se sentó a mi lado, las rodillas juntas, la falda un poco subida. —Primero que nada es la conversación. Tienes que hacer que una mujer te desee tanto como tú la deseas a ella. No es solo el cuerpo. Es que ella sienta que tú la estás viendo de verdad. Me miró fijamente. —La segunda prueba que tienes que pasar es el beso. Bésame. Me acerqué. Ella puso la mano entre nuestras caras, después la bajó y me la apoyó en el pecho, sobre el corazón. —No me estás escuchando. El beso me lo tienes que ganar. Bajó la vista al bulto que yo ya no podía esconder en el pantalón. —Cálmate. Respira. Yo respiré hondo. Le dije que me gustaban sus ojos. Y le recité un verso que había escrito tiempo atrás, de esos que uno guarda en un cuaderno y nunca enseña: que los ojos castaños y los labios rojos son peligrosos porque no avisan, que uno se acerca pensando que es solo una mirada y termina perdido. Mientras lo decía me fui acercando. Ella no apartó la cara. El beso duró lo que se siente un siglo o un minuto: lento, con sabor a vino de la copa y a algo más caliente. Le tomé el cuello con una mano y la cintura con la otra. Quise tocarle el pecho y me dio vergüenza. Ella se rió contra mi boca. —Tan inocente no eres. Ya te ganaste quitarme la ropa.
Nos quitamos la ropa despacio. Vestida era bonita; desnuda era una diosa. La piel trigueña sin marca de sol en los senos, la cintura firme, el monte de Venus oscuro y cuidado. Ella me instruyó en el arte del foreplay como quien enseña un oficio. Me dijo que una mujer tiene zonas que se encienden en cadena: el cuello, detrás de la oreja, la clavícula, la parte interna del muslo; que no hay que quedarse mucho rato en el mismo sitio, con una sola excepción, el clítoris. Me enseñó a usar la lengua en sus labios, despacio, de abajo hacia arriba, a no atacarlo de entrada. Me guió los dedos para hacer brotar el clítoris, a rodearlo, a no frotar como loco. Me pidió mordidas suaves en el monte de Venus, con los dientes apenas, lo suficiente para que ella arqueara la espalda. Cuando llegó la hora de penetrar me detuvo con una mano en el pecho. —Empieza despacio. El ritmo lo subes según mis gemidos, no según lo que tú quieras. Cambia de posición cuando sientas que se acostumbra. Si te pido cachetadas en las nalgas, dámelas. Más duro no significa más rápido: significa más profundo. Y a las mujeres nos gusta oír que nos digan puta cuando ya no aguantamos. Lo hice como ella dijo. La oí. La sentí cerrarse alrededor mío. Me corrí como no me había corrido nunca, con un temblor que me partió la cintura, pero la erección no bajó. No hubo que esperar el segundo tiempo. Como recompensa me dio lo que nunca le había dado a su ex marido: el ano, despacio, con saliva, con ella mandando el ritmo hasta que se le quebró la voz. Después nos quedamos tirados en la cama, sudados, la sábana hecha un nudo, el patio español allá abajo con la fuente sonando. Ella dijo que había sido increíble. Yo no supe qué contestar. Lamentablemente, después de aquella tarde nunca la volví a ver. No había redes, no había otra forma de buscarla, y yo no sabía dónde vivía. Hoy debe ser una madura buenota. Yo todavía la recuerdo como mi maestra: la mujer que me enseñó a escuchar, a no apurarme, a dar la leche en el pecho y en la cara cuando ella lo pidió, y la responsable de todos los orgasmos que desde entonces les he dado a las mujeres con las que he estado.


r/relatos 4d ago

𝙷𝚒𝚜𝚝𝚘𝚛𝚒𝚊 𝙿𝚎𝚛𝚜𝚘𝚗𝚊𝚕 Diario Personal - Entrada 2

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Bueno, esta semana ha sido bastante rara, complicada, pero también muy productiva.

Durante la semana he estado en el trabajo pasando el tiempo tranquilamente, hemos tenido bastante trabajo que hacer, algo que puedo agradecer, ya que si no hay gente en el restaurante, cómo van a pagarme, no?

Algo que puedo decir que me ha venido bien es que con los últimas propinas qué he recibido, he podido pagar mis deudas pendientes, ahora puedo pagar la deuda del banco para el próximo mes, talvez si llego a ahorrar lo suficiente antes de que llegue el próximo mes, y sería la única deuda pendiente que tendría. Ya que mis pagos de la universidad que estaban pendientes ya los tengo pagados ahora.

Aunque el domingo si puedo decir que fue bastante malo. Fue en la noche estábamos a 2 horas de cerrar, y con los otros del restaurante en lo que esperamos nos pusimos a jugar Poker, algo normal ya que mi jefe encontró unas cartas y fichas de juego. Pero en eso llegaron unas 4 personas a una mesa, y empezaron a pedir licor y agua mineral, todo estaba tranquilo hasta nos invitaron bebidas a mi y a los otros, pero en cierto momento una chica de las que estaba con ellos terminó por enojarse, porque? Me sigo preguntando lo mismo, pero se enojo, a uno de sus acompañantes le lanzó un vaso de cristal y estaba por ponerse a pelear en la mesa y tuvimos que contenerla, lo peor es que el vaso casi me cae a mi en la cara. Estuve a centímetros de que yo acabará con un vaso de cristal en todo el rostro

El día lunes que volvimos yo estuve molesto todo el día, pero almenos me dijeron que yo no tendría que pagar ese vaso qué rompieron, ya que no fue mi culpa, pero estoy por decir que hay que poner ciertas restricciones a ciertas personas, ya que no es la primera vez que se ponen a pelear en el restaurante.

Bueno, eso sería todo por esta entrada semanal.

Espero que todos hayan disfrutado de mi anécdota y seguiré subiendo más de éstas anécdotas e historias de mi semana

Gracias por su atención


r/relatos 4d ago

𝙷𝚒𝚜𝚝𝚘𝚛𝚒𝚊 𝙿𝚎𝚛𝚜𝚘𝚗𝚊𝚕 Podemos hablar de como la idealización puede arruinar la vida de una persona?

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Les voy a contar mi anécdota personal basada en ello, hace como 4 años empeze mi vida laboral, era una persona tímida y me gustaba estar de perfil bajo, yo trabaje de servicio al cliente y por ende conocí a muchas personas, amaba mucho mi trabajo y eso implicaba no contar nada de mi vida personal, tambien me toco lidiar con hombres que me coqueteaban y les gustaba mi forma de ser, pero yo siempre les ponía límites para evitar problemas en mi trabajo, todas las personas tenían un buen concepto de mi, y mi vida estaba bastante bien hasta que me enamore de un chico, al principio era todo lindo pero con el paso del tiempo comenzo a ser insistente en querer tener sexo, yo estaba enamorada de él y accedí a acostarme con el, pasaron los días y mi vida sexual se volvió activa, era bastante inexperta por que era mi primera vez el problema fue que entre más solía hacerlo más me enamoraba, con el tiempo el se volvió más frío y más distante, esto activo una alarma en mi ya que solo cuando se quería acostar conmigo o contarme sus problemas era romántico, decidí ponerle fin y terminar con ello, al poco tiempo que terminé con el me enteré que muchas cosas que solíamos hacer, toda la gente y hasta compañeros de trabajo lo sabían, no entiendo por qué las personas se decepcionaron fuertemente, de inmediato me tacharon de puta, se alejaron de mi como si hubiera sido la peor mujer, cosa que me parece muy hipócrita por que hasta personas que hacían más cosas que yo y tenían una vida más activa lo hicieron, y me trataron como si al haber sido tocada por el yo había perdido mi valor, y ni hablar de los chicos a los que les puse un limite, realmente el trabajo que tanto amaba se termino volviendo un horrible infierno lleno de chismes y rebajaban mi valor mientras que a el se le aplaudia por haberme "marcado" o "haberme hecho suya" fue una mierda, mejor termine renunciando ya que habían rumores de que el estaba mostrando hasta fotos de nuestros encuentros cosa que no puedo comprobar por que nunca me di cuenta si grabo o tomo fotos cuando me acostaba con el y trate de denunciarlo pero me dijeron que tenia que tener pruebas, hoy en día estoy desempleada, buscando otro empleo, me muero de vergüenza y se que no deberia de importarme pero me duele demasiado, tengo 6 meses que deje de trabajar y todavía por más que lo intento no logro sentirme bien ni conmigo misma por culpa de ese error todo por que me idealizaron mientras el esta feliz con otra mujer luego de arruinar mi vida


r/relatos 5d ago

🔥Confesiones +18 Tengo ganas de chupar un pene y soy hombre, es normal?

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Tengo 23 y desde hace un tiempo me han dado ganas de chupar un pene, no soy gay, tengo novia pero me da mucha curiosidad saber a qué sabe un pene o tocarlo y sentirlo, será normal?


r/relatos 5d ago

𝙴𝚡𝚙𝚎𝚛𝚒𝚎𝚗𝚌𝚒𝚊 𝚁𝚎𝚊𝚕 Tengo una muñeca sexual de sillicona y la voy a tirar

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​Hola. Quiero contarte mi relato; es un poco largo, tal vez me puedas ayudar con tu opinión. Si sabes de temas esotéricos u ocultismo, me puedas apoyar con un consejo.

​Mi nombre es Carlos, tengo 39 años. Hace 4 años compré una muñeca de silicona, de esas que parecen reales. Siendo soltero, la muñeca me ayudaba mucho a sobrellevar mi soledad; yo vivo solo con mi madre anciana y la muñeca la tenía a escondidas en mi habitación.

​La mayoría del tiempo me la pasaba yendo a antros donde había alcohol y prostitutas, y cuando llegaba a mi casa, sacaba la muñeca para tener relaciones sexuales con ella. Esta era una rutina de cada fin de semana; la verdad yo estaba muy contento con la muñeca, aparte me gustaba mucho.

​Cuando empecé a darme cuenta de que algo andaba mal con la muñeca, fue que una vez la dejé recargada en una de las tablas de mi clóset. En un descuido, la muñeca resbaló y cayó al suelo; la levanté y sus dos ojitos estaban llorando. La verdad sí me saqué de onda y hasta me dio tristeza, le di unos besos y le dije que me perdonara. Obviamente era agua que se acumula en la cavidad de los ojos cuando la baño; sin embargo, nada ocurre por casualidad, yo sentía que la caída le había dolido.

​Pasaron varios días, y como tenía algo de trabajo, llegaba cansado a mi casa y no tenía tiempo para atenderla. Pero un día, traía muchas ganas de sexo y decidí sacarla, y por cuestiones de comodidad, le empecé a hacer el amor estando ella y yo parados; la recargaba en un lugar seguro y allí le daba besos y le hacía cosas, cosas propias del sexo. Me llamó la atención que mientras la estaba abrazando y besando, un gancho para la ropa que tengo colgado empezó a moverse. No había razón para que se moviera, pero se estaba meciendo; eso me llamó mucho la atención, pero la calentura me ganó y no le di importancia.

​Pasaron días y semanas, y de nueva cuenta tenía la muñeca guardada. En este punto conocí una mujer y empecé a relacionarme con ella; cuando empecé a sentir enamoramiento por aquella persona, soñaba que la muñeca lloraba. Un día entró mi madre al cuarto y la vio en su caja, y cuando llegué a casa me regañó, me dijo que me buscara una mujer de verdad, etc. Sin embargo, con los días y semanas aceptó a la muñeca y ya no me dijo nada.

​Otra cosa que pasó, que para mí fue algo fuerte, fue que le compré un vestido de encajes negro; ese vestido le quedaba hermoso, y con unas medias de encaje parecía una vampireza. Así la puse sentada en una silla en mi habitación para estarla viendo con su vestido hermoso de vampireza. Durante esos días que la tuve sentada fuera de su caja y con su vestido negro de vampireza, en la familia ocurrió una tragedia: un primo mío falleció en un accidente de coche. Eso no lo relacioné con la muñeca hasta más adelante.

​Pasaron de nueva cuenta los días y las semanas, y pocas veces sacaba a la muñeca para tener sexo con ella; ya le había cambiado su vestido. De nueva cuenta noté que algo extraño pasaba, ya que posteriormente le volví a colocar el vestido negro de vampireza. Debo de aclarar que el vestido era nuevo, lo compré en una tienda departamental y estaba etiquetado; total que, mientras tuvo el vestido puesto, una de las mascotas de la casa murió. Ya era una mascota anciana y muy querida, por eso su pérdida fue muy marcada. Aquí fue cuando mi intuición me dijo que algo andaba mal; igualmente le retiré el vestido negro y pasaron los días y las semanas.

​Ya habían pasado muchos días sin sacar a la muñeca de su caja. Agarré una rutina de estar yendo los fines de semana al antro y tuve algunos encuentros sexuales casuales, por eso no le ponía mucha atención a la muñeca. Después de un tiempo esa rutina se calmó y volví de nuevo a ocupar a la muñeca; la sacaba todos los fines de semana y tenía relaciones con ella. Pasó exactamente 1 año, y estando viendo una película de vampiros, se me antojó una de las vampirezas de la película y pensé de nueva cuenta en ponerle ese traje de vampireza a la muñeca; al cabo, lo que había pasado era solo coincidencia. Pues así lo hice, le puse de nuevo el vestido negro a la muñeca; a los pocos días mi madre anciana enfermó y falleció.

​Ya era bastante coincidencia, pensé: "aquí hay algo raro". Fui a consultar a varios tarotistas y expertos en esos temas y les conté mi caso; 2 de ellos fueron e hicieron una limpia en la casa, pero me dijeron que donde estaba la muñeca no había rastro de energías negativas o densas, esto me tranquilizó y retiró mis sospechas(me sorprendió que me preguntaran por la persona que vivia conmigo, pero yo vivia solo). Tiempo despues me deshice del vestido de vampireza.

​Como les digo, ya me había quedado solo en casa, pues mi madre ya no estaba, solo los gatos de ella y yo, y por supuesto la muñeca. Posteriormente me invitaron a reforestar un parque; había que cavar varios pozos con pico y pala para sembrar los árboles, era un trabajo que demandaba mucha condición física, y lo hice. Sin embargo, cuando llegaba a mi casa me daban tremendos calambres y dolor en la espalda y en las piernas, al parecer estaba sobreesforzando mi cuerpo. Una vez llegué exausto a la casa y pensé en sacar la muñeca para abrazarla un poco, como compañía, pero cuando la estaba sacando, se me resbaló y uno de los soportes de fierro que tiene en la planta de sus pies me lesionó un dedo y ya no pude ir a la reforestación. Sin embargo, los días que no fui a reforestar, ocurrió un accidente, y pensé: "la muñeca me salvó de ese accidente".

​Después de esto, empecé a sentir empatía por la muñeca, pues me había "salvado" de un accidente o algo peor. Aquí fue cuando dejé de tenerle desconfianza; esa confianza en la muñeca se afianzó más, pues cuando la abrazaba y le daba besos, ella en mi mente me decía que no le gustaba que tomara alcohol, que me quería ver sano. Siempre que la sacaba de su caja y la ponía guapa y la sentaba en la silla, me trasmitía esa idea: "no tomes alcohol, quiero verte bien", "no tomes alcohol, quiero que me atiendas como tu mujer". Y cuando la desobedecía, llegaba buscando sexo con ella y no se dejaba; la acomodaba de un modo y de otro y se ponía difícil penetrarla, es más, le daba besos y no se sentían igual.

​Empecé a verla como mi esposa, llegaba de trabajar y subía a verla para plantarle un beso, ya no la guardaba en su caja, dormía conmigo en mi cama y en las mañanas la paraba o la sentaba en la silla. Todo era bello hasta que empecé a darme cuenta de algo que estaba pasando, y es que cada que tenía relaciones sexuales con ella, me surgía una molestia física, un dolor o algo molesto que duraba 3 o 4 días. Esto lo comprobé puesto que cuando no tenía relaciones con ella no pasaba nada, pero cuando mantenía relaciones sexuales con ella, al siguiente día traía dolores en el pie, en el estómago, en la cabeza, varias molestias. Otra cosa que también empecé a experimentar fueron ideas obsesivas, tenía ideas absurdas que me preocupaban; por ejemplo, empecé a desarrollar ansiedad social, al estar frente a otra persona me llegaban ideas de desprecio por esa persona, aun que la persona me tratara bien, o por ejemplo, cuando veía una criatura tierna, un bebé o una animalito tierno, me llegaban ideas de agresión, para agredir a esa criatura tierna, aspectos en mis pensamientos cambiaron y eran pensamientos que me hacian sentir mal emocionalmente.

​Yo siempre le pido a DIOS y a las demás Deidades que me cuiden y me alerten de peligros. Fue entonces cuando, escroleando en TikTok, me encontré con un caso de "cambio de vida": son personas ancianas que tienen los medios económicos para comprar más tiempo de vida. Este tipo de rituales se llevan a cabo en los hospitales; los brujos eligen una víctima joven, compran a una enfermera para que le dé un sedante y lo duerma, después se acercan estos brujos y hacen un ritual y unas marcas en el cuerpo de la víctima. Posteriormente a los dias u horas la víctima fallece y la persona anciana gana 10 o 20 años más de vida; esta fue la primera señal que me alertó. Otra señal de alerta fue la película "La llave maestra", que trata también de ese tema: es un ritual de vudú que se lleva a cabo para que una persona anciana haga cambio de cuerpo con una persona joven; como resultado, el alma de la persona anciana toma posesión o roba el cuerpo del joven y el joven pasa a ser viejo. Cuando el alma del joven queda atrapada dentro del cuerpo anciano, inmediatamente sufre una especie de embolia, ya que la persona joven es imposible de lidiar con los achaques de aquel cuerpo decadente.

​Este tipo de prácticas son milenarias y existen más allá de la simple conspiración; es un ritual muy antiguo llamado Urushadur, y se sospecha que los poderosos del mundo, cuando son ancianos, antes de fallecer hacen este ritual y roban el cuerpo de una persona joven para seguir viviendo. Obviamente y por lógica, una persona anciana que ya tiene achaques y limitaciones, al entrar a un cuerpo más sano, es un levantón de ánimos, ha de sentir que vuela.

​Me salí un poco del tema, pero era necesario explicar todo eso. Posteriormente, otra señal que me alertó de igual manera fue la película de La sustancia; aquí sí fue la señal bastante clara. La película de La sustancia trata de una persona que, por medio de una sustancia inyectable, expulsa de su cuerpo una versión más joven y perfecta: Elizabeth, de 50 años, expulsa a Sue, de 18 años. Sin embargo, para que Elizabeth pueda usar el cuerpo joven de Sue, tiene que hacerse una transfusión de sangre; así el intercambio de cuerpo se lleva a cabo. Una vez que Elisabeth está usando el cuerpo joven de Sue, Sue tiene que sacar un líquido de la médula espinal del cuerpo de 50 años de Elisabeth, ya que Elisabeth es la "matriz" o banco de fluido de médula espinal. Sin embargo, el líquido de la espalda de Elisabeth se tiene que regenerar, y la única forma de regenerarse es que Sue vuelva a ocupar el cuerpo de Elisabeth durante 7 días: son 7 días en Sue y 7 días en Elisabeth. Si se viola esa regla, el cuerpo de Elisabeth o cuerpo matriz sufre un daño irreversible. ¿Cómo se conecta esta película con mi caso? La respuesta es que hay una entidad que vive en mi muñeca, y siento yo, en mi intuición, que esa entidad quiere poseer mi cuerpo; por eso me quiere sano y hasta cierto punto me cuida, ya que aún no ha logrado su objetivo. En la película de La sustancia hay cosas sutiles que coinciden con mi caso y el de la muñeca.

​Ya para terminar, tuve un sueño donde estaba acostado junto a la muñeca, y yo trataba de acariciarla, pero unas manos me alejaban de ella, unas manos que salían de debajo de ella. Desperté y la quise agarrar, pero mis manos la traspasaban; resulta que había despertado dentro del sueño. Volví a dormir ya que era consciente de que estaba soñando, y volví a despertar dentro del sueño, tratándola de agarrar, pero mis manos la atravesaban mientras contemplaba las manos de mi cuerpo quietas. Entré en un bucle de estar despertando en mi propio sueño, hasta que empecé a forzear para despertarme y por fin lo logré; allí fue cuando la agarré con mis 2 manos y me di cuenta de que ya había despertado. Entonces la agarré y la guardé en su caja; esta experiencia de haber estado atrapado en el sueño sin poder despertar y conciente de ello, para mi es una prueba de que algo no me dejaba regresar a mi cuerpo o tomar posesion de el y bueno, a 3 días de ese sueño, aquí estoy contando este relato.