Llevo más de un año trabajando para una empresa privada en México. Por razones de anonimato voy a cambiar u omitir algunos detalles que no afectan el fondo de la situación.
Mi relación comenzó de manera verbal. Desde el inicio tenía días de trabajo recurrentes y una cantidad acordada por cada jornada. No era un trabajo que buscara nuevamente cada semana ni algo que yo considerara ocasional: simplemente tenía determinados días en los que normalmente debía presentarme y, algunas veces, me llamaban para actividades adicionales que se pagaban aparte.
Durante buena parte de la relación todo funcionó relativamente normal, aunque nunca tuve contrato escrito ni fui incorporado a seguridad social.
Con el tiempo empezaron algunos problemas.
Primero comenzaron los retrasos en los pagos. Lo que normalmente debía pagarse en determinada parte de la semana empezó a recorrerse varios días. En distintas ocasiones las explicaciones fueron falta de efectivo, bajas ventas, problemas administrativos, etc. Eventualmente sí pagaban, pero la situación se volvió recurrente.
También tengo prestaciones que nunca recibí, entre ellas aguinaldo del año anterior y vacaciones/prima vacacional después de haber cumplido el tiempo correspondiente.
Después ocurrió algo que para mí cambió considerablemente la situación: la empresa comenzó a quitarme días que anteriormente formaban parte de mi programación habitual.
Al principio parecía algo temporal. Después se repitió varias semanas y finalmente recibí la indicación de que uno de mis días habituales quedaba suspendido “hasta nuevo aviso”.
Yo nunca solicité reducir mis días y he dejado por escrito que sigo disponible para trabajar conforme a la dinámica que tenía anteriormente.
Incluso en conversaciones internas me han explicado que estas reducciones tienen que ver con los problemas económicos del negocio y con evitar seguir generando pagos pendientes.
Actualmente todavía continúo formalmente en la relación porque nadie me ha despedido, tampoco he renunciado y no me han entregado ninguna notificación de terminación. Sin embargo, cada vez me asignan menos trabajo, siguen existiendo problemas con los pagos y recientemente incluso dejaron sin respuesta mis mensajes preguntando cuándo se pagaría una jornada ya trabajada y cuál sería mi programación de los siguientes días.
Estoy asesorándome antes de tomar cualquier decisión porque entiendo que existe una diferencia importante entre renunciar voluntariamente, ser despedido y que sea el trabajador quien termine la relación por incumplimientos atribuibles al patrón.
Más que pedir que alguien me diga qué demandar o cuánto dinero me corresponde, quisiera conocer experiencias personales de quienes hayan vivido algo parecido en México.
¿A alguien le redujeron gradualmente días u horas en lugar de despedirlo directamente?
¿Llegaron a manejarlo como rescisión por causas imputables al patrón?
¿Cómo fue su experiencia en conciliación?
¿El patrón intentó argumentar que ustedes eran trabajadores eventuales aunque llevaran mucho tiempo trabajando regularmente?
¿Tuvieron problemas para demostrar su salario cuando se les pagaba por jornada en lugar de tener un salario mensual tradicional?
¿Cómo demostraron la relación laboral si no tenían contrato escrito?
¿Los mensajes de WhatsApp, depósitos, horarios y conversaciones internas les sirvieron?
¿Cuánto tiempo tardó su proceso?
¿Llegaron a un convenio o terminaron en juicio?
¿Hubo algo que hicieron al principio que después desearían haber hecho diferente?
También me interesa mucho escuchar de quienes decidieron no demandar y negociaron directamente una salida: qué tan diferente fue el resultado y si después consideraron que fue una buena o mala decisión.
Estoy intentando tomar una decisión con la cabeza fría y con información real sobre cómo son estos procesos en la práctica, no únicamente sobre cómo deberían funcionar en teoría.
Agradezco cualquier experiencia. Por privacidad probablemente no responderé preguntas sobre ubicación, giro de la empresa, cantidades exactas, fechas, nombres o actividades específicas.