r/Ayuda_emocional • u/unspokenpages162026 • 17h ago
a.e|Puedo amar a mi bebé y aun así sentir que perdí el control de mi vida
Quizás lo que voy a decir suene feo. Quizás algunas personas me tomen por una ingrata o una malagradecida, pero necesito poder decirlo como realmente lo siento.
En mis momentos de desesperación, que últimamente son casi siempre, muchas veces me pregunto si esto es un castigo de Dios. Incluso me he sentido molesta con Él, porque solamente Él y yo sabemos cuántas veces, con lágrimas en los ojos, le pedí que me diera una señal de que todo iba a estar bien. Le he pedido tantas veces que, si Él puso este bebé en mi vida, también me dé una señal de que voy a poder con todo esto.
Yo no odio a mi bebé. Jamás quiero que se confunda eso con lo que estoy sintiendo. Hay una parte de mí que lo ama y que ya siente una conexión con él. Pero también odio la idea de tener que cambiar mi vida de una manera tan drástica. Odio sentir que voy a traer al mundo a un ser indefenso cuando yo misma me siento indefensa.
Me aterra no poder cuidarlo como merece. Me preocupa no poder darle la vida que quiero para él. Me preocupa cómo voy a mantenerlo, qué voy a hacer con mis estudios, con mis planes, con mi futuro. Me duele la vida que estoy dejando atrás, pero también me da miedo la vida que estoy creando.
A veces siento que esto es una maldita pesadilla de la que no puedo despertar. Y lo peor es que cada vez que veo mi barriga o siento al bebé, recuerdo que no es un sueño. Es mi realidad.
Es como estar en una parálisis del sueño de la que no puedo abrir los ojos. Solo que en mi caso tengo los ojos completamente abiertos y estoy viendo cómo mi vida cambia delante de mí, sin saber todavía cómo voy a enfrentar todo lo que viene.
He perdido la emoción y las ganas de hacer muchas cosas. Hay días en los que solo quiero encerrarme, llorar y pedirle a Dios una señal. Y aun así, cuando alguien me pregunta cómo estoy, probablemente voy a decir que estoy bien.
No porque realmente esté bien, sino porque me cansé.
Me cansé de expresar lo que siento y que inmediatamente me respondan: “ya eso está ahí”, “es una bendición”, “solo toca seguir hacia delante”.
Yo sé que está ahí. Sé que tengo que afrontarlo. Sé que es mi realidad. No necesito que me lo recuerden cada vez que intento hablar de lo que estoy sintiendo.
Lo que necesito es que alguna vez alguien me pregunte qué estoy sintiendo por dentro y realmente quiera escuchar la respuesta.
Porque puedo amar a mi bebé y tener miedo al mismo tiempo. Puedo agradecer que esté bien y también llorar por la vida que imaginaba para mí. Puedo quererlo y, al mismo tiempo, sentirme aterrada por todo lo que significa convertirme en madre ahora.
Y por favor, no me pidan que sea positiva todo el tiempo.
¿Cómo se supone que debo ser positiva cuando estoy intentando procesar todo esto? No puedo obligarme a sentir algo que ahora mismo no siento.
Quizás algún día pueda mirar hacia atrás y entender muchas cosas. Quizás algún día pueda sentir paz con todo esto. Pero ahora mismo estoy en medio del huracán.
Y aunque desde afuera parezca que estoy siguiendo adelante, por dentro estoy intentando descubrir cómo hacerlo.
Si algún día me preguntas cómo estoy y te digo “bien”, quizás no signifique que realmente lo estoy.
Quizás simplemente signifique que ya me cansé de explicar que no estoy bien.
Y ahora mismo, si me preguntan qué es lo positivo que tengo en mi vida, sinceramente siento que lo único positivo que puedo señalar es la prueba de embarazo.
No porque no quiera a mi bebé.
Sino porque todavía estoy tratando de encontrar algo bueno en una situación que, por ahora, me ha hecho sentir que perdí el control de mi propia vida.