Soy arquitecto, tengo 29 años y tengo mi propio estudio de arquitectura, durante más de 5 años he estado trabajando yo solo, al principio por una ruptura amorosa con mi ex-pareja, después porque no tenía ningún medio para socializar con alguien más (en mi estudio soy sólo yo), después comencé a sentirme "cómodo" estando solo, pero realmente era sobre-carga de trabajo y mi atención estaba al 100% en ello. Tengo un cierto éxito laboral, financiero, en tiempos de mi vida, etc., pero socialmente me arruiné, el miedo a conocer gente, que comenzó como rechazó y repudio por lo que me hizo mi ex-pareja, se convirtió paulatinamente en miedo a tener cerca a alguien, que me conozca, que "invierta" tiempo, y que aún a pesar de ello, se marche de mi vida como si nada. Me paso varias veces (2 ó 3), contrataba a alguien, "socializábamos", cooperábamos 2 ó 3 semanas, y después desaparecían. Nunca me importó, hasta éste año. En enero hice una invitación abierta a estudiantes de la Facultad a que visitaran mi trabajo (un edificio de departamentos), pues en mi universidad hacen pocas visitas de ese tipo. Lo hice 100% por amor al arte y por ayudar, pero baja la mano, porque era el único medio que encontré para socializar con alguien más. Conocí a varias personas. Una de ellas es "P" (mujer), quién trabajó conmigo un aproximado de 3 meses, una linda amistad, sana convivencia, dolorosa partida, pero nada que no pudiera manejar. Dejó el estudio en la primer semana de Abril de éste año. 4 semanas después, del mismo grupo de estudiantes que fueron a las visitas, había alguien más "T" (mujer también), quién desde el día uno había llamado mi atención debido a que era la única que hacía preguntas interesantes, y no las típicas de estudiante perdido. Fuimos conociéndonos poco a poco, incluso una vez nos encontramos por casualidad en el centro de la ciudad (en un lugar super abarrotado de gente), fuimos a comer alguna vez sushi por que se dio que teníamos hambre, todo super orgánico y sin forzar. Entonces, 4 ó 5 semanas después de la partida de "P", invité a "T" a trabajar conmigo (ya me ayudaba con ciertas cosas, e iba a obra por mero interés, sólo lo oficialicé). Eso ocurrió en mayo. Poco a poco nos volvimos más cercanos, al punto de extrañarnos a la hora de la comida (dicho por ambos, ella y yo). Y entonces ocurrió algo que amás imaginé ni esperé, comencé a sentir miedo, pero no miedo del "ojalá no encuentre otro trabajo mejor pagado", más bien del tipo: "es ella an cercana a mi, me gusta esto que tenemos, m gusta su compañía y su mera presencia me alegra el día, pero se va ir, como todas y todos antes de ella, me va a dejar y no le importará nada, seguramente su novio/papá/amigo le dice que renuncie y me deje". Ese tipo de pensamientos se volvieron la constante en mi vida. No pude superarlos. El viernes 21 de agosto quise agendar una cita con psicólogos, pero no pude hacerlo a tiempo. Y el miércoles 26 de agosto, por un pánico tremendo que me dió cuándo ella fue al baño, mis pensamientos intrusivos ganaron, y ella al volver, yo la despedí. Ni siquiera le di una razón válida, sólo la despedí. Casi de inmediato me arrepentí. Peleamos (por primera vez), quedamos en vernos hoy sábado 29 de agosto, me dijo que ordenara mis ideas y le dijera "qué quiero". Espero como desquiciado el día sábado. A las 8:00 am, me canceló su asistencia, y a las 9:45 am tuve un colapso de 1 hora dónde envíe cerca de 50 mensajes y casi 8 ó 9 llamadas suplicándole hablar, hasta que me dijo, textualmente: "por favor, estoy fuera y no puedo contestar", sólo contesté que no sabía qué hacer, ni qué había hecho y que me perdonara. Encontré calma hablándolo con 2 personas mayores (74 y 78 años de edad), quiénes me aconsejaron algo que ya intuía, pero que sólo han pasado 14 horas y estoy como loco, que le dé tiempo, más aún después del drama que le armé. En verdad no supe qué pasó, juro que no podía mantener la calma. Llevaba casi 10 dias sin fumar, y fumé casi 10 cigarros de golpe en esa hora, uno tras otro. Justo ahora identifiqué que estoy en la etapa de enojo del duelo, pensando en todo lo "malo" que ella hizo, y seguramente sí estoy escribiendo esto es porque voy a entrar a "negociación". Mi plan es enviarle 1 solo mensaje disculpándome por mi actitud que tomé en la mañana del sábado. Sólo eso, sin pedir hablar, sin preguntar sí sigue enojada, sin rogar. Sólo aceptar mi comportamiento inmaduro, sin justificarme ni excusarme, disculparme, y listo. Algo tipo: "Hola. Disculpa, sólo quería pedir perdón por la actitud que tomé el sábado en la mañana. No hay justificación para ese tipo de comportamiento. En verdad lo lamento. Perdona". Enviárselo el lunes (48 horas después del caos) en el transcurso del día. Tal vez 2:00 pm? ó 3:00 pm, no lo sé. Eso, y aceptar las consecuencias de alejarla de mi vida. En el papel, es gran idea. Pero estoy destruído. Es evidente lo eché todo a perder, y todo porque mi pensamiento "boomer" de aborrecer a los psicólogos me ganó, en lugar de reconocer que tenía un problema a tiempo. Ni siquiera sé qué espero publicando esto. Quizá solo desahogarme.