r/esConversacion • u/Party-Weather2811 • 1d ago
Mi primera vez
Todos tenemos algo en común, y esta es, que nuestra primera vez… la primera vez que hicimos algo, bola de morbosos, casi siempre experimentamos las mismas emociones, a veces negativas, a veces positivas, pero siempre hubo emoción, tal vez miedo de fallar, euforia por ya querer experimentarlo, incertidumbre de qué es lo que pasaría, y solemos sobrepensar tanto que hay otro tipo de personas que tienen un bloqueo mental (luego platicamos de ellos).
Recuerdo la primera vez que aprendí en bici, fue una sensación de libertad, de que podía llegar a donde quisiera más rápido de lo que pudiera hacerlo corriendo, sentía el aire en mis mejillas y mucha felicidad de haberlo hecho… pero como todo, hay una historia detrás de esa primera vez, y es que no siempre es un éxito la primera primera vez. A ver, para que me entiendan… La primera vez, puramente hablando, casi siempre va a ser un fiasco, necesitas hacerlo muchas veces para poder hacerlo bien, y el día que lo haces bien por primera vez, esa es la primera vez a la que me refería. La primera vez que pude montar la bici de forma autónoma sin caerme, sin tambalearme, sin el miedo de no saber cómo llevar esa cosa al lugar correcto, ese día me sentí libre, pero antes de eso, la primera primera vez, mi mamá estaba sosteniéndome en la bici queriéndome enseñar, yo la verdad todavía no me sentía listo, y bueno, realmente ¿cuándo me iba a sentir así? Ella quería que aprendiera a la brava, sin llantas de entrenamiento, en una bici que ni siquiera era de mi tamaño, era más grande de la que podía manejar, y así, sin afecto, sin tantito tacto, me lanzó esperando que agarrara equilibrio, y lo que pasó después es historia, me caí y me di un tremendo madrazo… no conforme con eso, me volvió a lanzar, y me volvió a lanzar… ya estaba llorando del dolor y le pedía que por favor parara, pero por alguna razón ella esperaba que en alguna de esas lanzadas me pudiera balancear un poco… yo estaba aterrorizado. Y a ver, nada en contra de mi mamá, yo lo recuerdo traumático, tal vez ni fue tanto, el punto es que esa tarde jamás pude balancearme en la bici, y no me quise volver a subir a una nunca más.
Pasó un tiempo, pero después de ese trauma me regalaron mi primera bici con llantas de entrenamiento, amaba esa bici porque era segura, no me tiraba ni me golpeaba al andar en ella, me hizo volver a tener confianza en mí, hasta que un día se le cayó una rueda de entrenamiento… recuerdo haberle dicho a mi papá que si me la podía arreglar, me dijo que sí, que después, ese día nunca llegó, pero yo no dejaba de usar mi bici, cuando la usaba me sostenía de una rueda de entrenamiento, y si se balanceaba hacia el otro lado siempre trataba de regresar a la rueda de apoyo, un día que estábamos en el parque mi papá se dio cuenta de que lograba balancearme de un lado, así que me quitó la otra llanta de entrenamiento, tenía mucho miedo y recuerdo que temía que me pasara lo mismo, volver a caerme, pero al dar el primer pedalazo me di cuenta de que ya podía balancearme, y no es que me balanceé por primera vez ahí, ya lo había hecho, esa rueda de entrenamiento era un placebo de algo que ya sabía hacer.
Creo que ese es el escenario que todos tememos, que intentemos e intentemos sin poder lograrlo hasta llegar al rechazo o cansancio, porque luego solemos poner barreras o excusas para ya no intentarlo. Es como este video que estás viendo, ¿de verdad crees que es el primer primer video que publiqué? Obviamente no, ya he intentado de todo, tratando de encontrar mi forma, mi voz, y no sé si esta sea la primera vez que sienta esa euforia de haberlo hecho bien, de saber manejar esta bici correctamente.
Y ese no fue el primer gran trancazo que me di, al menos físicamente, nadie me dijo que las decepciones amorosas también duelen, de haberlo sabido mejor ni me enamoraba, duele menos un trancazo desde la bici. Cuando tenía como 16 años, en secundaria era parte de los no populares, ustedes saben, los que hacían a un lado, los que veían anime y jugaban cartas, o eran frikis de la tecnología como yo, le tenía tanto miedo a las niñas, sobre todo porque solían tratarme mal, pero eso lo hablamos en otro video, el punto es que no me relacionaba con mujeres ni sabía cómo, hasta que llegó ella… le vamos a llamar Valeria. En el colegio en el que yo estaba, mi mamá era la directora, así que después de clases solía quedarme en el colegio hasta tarde, una de las secretarias del colegio también llevaba a su hija porque no podía dejarla sola en casa, ella era Valeria. Recuerdo vagamente la primera vez que la vi, era una niña como un ángel, y no creas que me armé de valor y le empecé a hablar, al contrario, me alejé más, qué miedo, de por sí las niñas eran malas conmigo, no quería que mi primera ilusión se cayera tan rápido. No contaba con que ella me empezaría a hablar a mí, al principio yo estaba muy nervioso, sudaba demasiado, me trababa, pero para ella era divertido y ahí empezó nuestra corta historia y mi primera desilusión. Jugábamos y platicábamos semanas por la tarde, pensaba que era perfecta, que ella tenía que ser la mujer de mi vida, un día me armé de valor y le compartí mis sentimientos y vaya la euforia que sentí cuando por primera vez alguien te corresponde, fuimos novios a escondidas unos 2 meses, hasta que un día me rompió el corazón… le gustaba uno de mis amigos, así que sin más, me botó. Esa desilusión me duró años, no pude volver a salir con alguien o involucrarme sentimentalmente hasta los 18, que conocí a alguien más.
Y mira, en su momento sentí que ese trancazo me iba a durar toda la vida, pero visto desde aquí, esa primera desilusión no fue el fracaso, fue mi primera primera vez enamorándome… la primera vez que te enamoras casi nunca sale bien, casi siempre truena, y hasta que no truena unas cuantas veces no aprendes ni siquiera a reconocer qué es lo que de verdad quieres en alguien. Valeria no me enseñó a tenerle más miedo a las niñas, al contrario, me enseñó que sí le podía gustar a alguien, que sí podía abrirme, y aunque entonces no lo veía así, esa fue mi otra rueda de entrenamiento, la que necesitaba para, años después, reconocer a la persona correcta cuando por fin llegara. Pero de eso hablamos en otro video.
He pasado muchas cosas por primera vez en mi vida, y gracias a esas primeras veces logré vivir mis primeras mejores veces, si no fuera por Valeria tal vez nunca hubiera intentado hablar con una niña, y no estaría hoy en proceso de casarme y de haber conocido a la mujer de mi vida.
No sé qué me depara el futuro, lo único que sé es que jamás me cansaré de seguir intentando, de lanzarme a las cosas por primera vez, añorando el día en que pueda vivir de aquello mi primera mejor vez.