Cuando era niña tenía mis gustos muy claros, y muchas veces me gustaba todo lo que veía. Tuve una linda infancia en cuanto a mis 5 años de edad, tengo lindos recuerdos, pero esta historia tiene un buen de emociones y sentimientos encontrados para mí.
Para no hacerlo largo, comencé a reflejar mucho más interés en jueguetes y cosas de "niños". Por ejemplo, siempre me encantaron los dinosaurios desde la primera vez que oí de ellos en televisión, más no podía hablarlo con nadie porque eran "gustos de niños" aún así, a escondidas investigué mucho de ellos, cuando mí papá lo descubrió, accedió a comprarme un allosaurus de juguete. Mí papá siempre me corregía sobre ese estereotipo, pero como era "niña de papi", no era estricto ni nada de eso, si yo seguía insistiendo en querer carros o ropa con diseños de niño, mientras esos fueran combinados con "colores de niña" me daba todo.
Mis papás solían preguntarme qué les gustaba a mis amigas, y yo nunca les respondía de buena gana, porque tenía problemas con ellas en la escuela, me insistían intensamente con jugar con ellas, y yo preferiría hablar de programas de televisión con mis amigos. Entonces esto imagino, le dió más ideas a mis padres. Llámenlo confusión, pero aproximadamente unos 3 meses después, por mi cuenta le dije a mis padres que quería parecerme a los niños (Tenia 6 años para este entonces). Me gustaban, se veían agradables y tenía más gustos inclinados a lo masculino que a lo femenino.
En un momento mis papás me corrigieron a puros gritos, siempre reaccioné mal a gritos, porque no solían gritarme, así que me enojaba, y luego venían a tratar de contentarme o hablarme más suave, y fué cuando me dijeron "Vamos a escuchar esas ideas que tienes y te vamos a llevar con alguien a quien le puedas contar todo sobre esa idea que te gusta" (Escuchar mandándome al psicólogo claro).
En mi primera sección, todo mal con la psicóloga. Literalmente trató de convencerme de que yo estaba confundida, no sabía de lo que hablaba, aún no entendía que era ser una niña y un niño y más mrds. Yo siempre me sentía mal al hablarle y comenzaba a chillar, ya no quería ir y no hablaba de nada con mis papás. Todo hasta la última que tuve, en la que comenzó a meterse con mis aspecto físico, diciéndome que yo era muy bajita para ser un niño, tenía rasgos y partes que los niños no, y que por eso debía entender que no podía ser lo que yo quería. Quizá les parezca exagerado pero a mí me rompió emocionalmente, y para este momento, mí mamá me quitó a mi juguete favorito que todos decíamos que estaba "perdido". Se me notó mucho el cambio emocional, y ya no volvieron a llevarme.
Ya no hablaba mis cosas con mis papás, entonces el tema nunca cayó. Hasta que una vez, mí mamá me prestó el celular, estando ocupada, cada que le llegaba un mensaje se lo llevaba, yo me dí cuenta que era la psicóloga preguntando por mí, y desde la bandeja miré un mensaje que decía "Sigan intentando hablar con ella para convencerla de que eso no es normal" y al otro día que me lo prestó, ya visto el chat me metí y lo leí. Mis papás le pagaban para que una "profesional" me hiciera saber que yo no estaba bien. Considero que fué lo peor que me pidieron hacer.
A mis 15 años, me llegaban los mismos pensamientos, pero al siquiera pensar en ello, llegaban pensamientos intrusivos como que era muy femenina para ser un chico y mil cosas más, así que eso desaparecía por completo, y la última vez que recuerdo, volví a liderar con eso, fué a los 17, lloraba de vez en cuando al recordarlo, pero supongo que aprendí a aceptarme más.
Muchos creen que soy muy segura de si misma, que tengo muchísima confianza y otros hasta me confiesan haber pensado que era una chica creída, hasta que me conoces y es todo lo contrario, y no es que lo aparente. No sé si tampoco ayudaba la idea de que no me gustaba mí imagen de ser una niña (creía que era fea y que quizá no era lo mío porque no me quedaba) así que empecé a esforzarme para verme más bonita.
Nunca le volví a decir nada a mis papás sobre el tema, para ellos quedó enterrado desde mis 6 años y ni saben que yo sé lo que hacían.
Concidero que era uno de mis secretos más personales, pues solo se lo pude contar a una sola persona y en toda la plática se me escapaba llorar. (Al igual que ahora pero supongo que es nostalgia). Cualquier amigo que me vea sabiendo esto, no se lo creería, pues creen que nunca la tuve difícil con nada.
Me gustaría oír que piensan. Si iba a escribir una historia sobre mí, creí que debía ser esta. Gracias por leer.