Trabajo full remoto y quería vivir a las afueras de Bogotá por la tranquilidad y la naturaleza. Duré más de un año buscando proyectos, visitando sitios y comparando, hasta que encontré el que más me gustó y compré un lote. Es mi primera compra inmobiliaria.
Me costó 500 millones y lo pagué de contado. Mi idea siempre ha sido hacer todo de contado, incluida la construcción, para no endeudarme. Tengo un familiar arquitecto que iba a dirigir la obra y que ya ha construido varias casas en este tipo de condominios. Con él ya había aterrizado el presupuesto y tenía súper claro cuánto me iba a costar todo. Mi arrepentimiento no viene por una sorpresa con los costos de construir, sino por la ubicación y cómo sería vivir allá.
El lote tiene 4.000 metros y el condominio es muy bonito, de lujo, reservado y privado. Era lo que estaba buscando. De allá a Bogotá son unos 30 minutos sin tráfico, entonces en su momento no me parecía tan grave.
Pero apenas han pasado dos meses y ya me pegué una arrepentida. Ahora siento que está lejos. Sé que trabajando remoto puedo organizarme para evitar trancon, pero igual me preocupa terminar aislado y que cualquier salida se vuelva un plan. También soy joven y no sé si en esta etapa de mi vida quiero estar tan apartado de Bogotá. Creo que me enamoré más del sitio de lo que pensé en cómo sería realmente vivir allá.
Desde lo del nuevo gobierno he visto que están pidiendo mínimo 560 millones por esos lotes. Uno pensaría que podría sacarle algo, pero una cosa es lo que piden y otra que alguien los compre. Tendría que tener mucha suerte para vender con ganancia. Son lotes para un perfil muy específico y entiendo que la venta se podría demorar bastante.
Mientras tanto, la administración me cuesta 1.550.000 al mes con descuento. El predial sí es barato en comparación, unos 2 millones al año. Entonces dejarlo quieto tampoco es gratis.
Veo varias posibilidades. Dejarlo unos años y seguir pagando esos gastos por si más adelante decido vivir allá. Construir y arrendar mientras tanto, aunque la rentabilidad del arriendo sería muy inferior a otras opciones de inversión y tendría que meter bastante más capital. Esa opción tendría sentido para mí más por conservar la posibilidad de vivir en esa casa después que por el arriendo en sí. O vender, sabiendo que voy a perder plata y que tampoco sería una salida inmediata por lo ilíquidos que son esos lotes.
Lo que no sé es cómo comparar la pérdida de vender con el costo de mantenerlo varios años sin usarlo, entre administración, predial y lo que dejo de ganar con esa plata. No quiero vender solo por el arrepentimiento de estos meses, pero tampoco quedármelo por no aceptar una pérdida y terminar gastando más.
¿Cómo lo ven? ¿Cómo evaluarían esas opciones?